Me sentía en soledad
y casi siempre perdido.
Revolcado en el lodo
Cansado, triste, aturdido.
Pero un buen día vi tus ojos,
Y por fin me sentí vivo.
Dejé de encerrarme, de cortarme, de odiarme.
Y lo decidí, quería estar siempre contigo.
Y así pasaron los días,
E iba creciendo nuestro amor.
Y yo quería darte todo,
Mi vida, mi tiempo, mi corazón.
Pero un mal día vi tus ojos
Contemplando fantasmas de tiempos pasados.
Dejaste de mirarme, de besarme, de amarme.
Y lo percibí, querías alejarte de mí.
Y así pasaron los meses,
E iba aumentando el dolor.
Y yo dejé de amar todo.
Y lo noté: Perdí todo.
Y me volví a sentir solo, muerto, perdido.
Y me perdí en el olvido
Y ahora vuelvo a castigarme
a desangrarme, a despreciarme.
Y preferí no vivir.
Elegí del mundo partir.
Porque una vida sin ti
Se siente igual que morir.


VOLIVAR
Arnienta: bonito poema, pero, eso de que si alguien deja de querernos dejar de vivir, como que nomás no…
Unos brazos nos dejan, pero otros nos están esperando. Mi voto y un saludo desde Michoacán
Jorge Martínez