Es fundamental, saber diferenciar entre el deseo y el quiero. Los deseos son cosas o acciones que pueden o no suceder, son más lejanas y menos probables, en cambio los “quiero” son situaciones u objetos que se interpretan en el ahora, mentalmente cuando se programa una meta en el cerebro la interpreta como un deseo o un quiero una necesidad.
Si partimos de esta premisa, ser realista inicia desde la formulación de la meta, esa meta es algo que usted solo desea o quiere.
Entre los objetivos laborales de año nuevo también debería estar presente el bienestar corporal, no solo porque si está sano rinde mejor, sí no porque no hay nada mejor que evitar los achaques, dolencia e incapacidades.
Una nutrición optima para la mente y un cuerpo activo ayudan al cumplimiento de los propósitos simplemente por que activan los neurotransmisores necesarios para sentir placer, adrenalina y satisfacción.
El inicio de año también es ideal para reconocer si está utilizando de manera eficiente las ventajas de la tecnología o simplemente interfiere en el logro de la meta.
Es recomendable que realice un análisis, tomando con calma la lista de propósitos del año pasado, observando los objetivos, por ejemplo se puede categorizar, en que tan realistas fueron o si falto motivacion, si existía un verdadero interés o solo eran deseos.
Lo cierto es que debemos aprender a diferenciar entre el deseo y el quiero pata lograr nuestras metas y así lograr el éxito.





Batu
No puedo estar más de acuerdo, Carlos. Gran artículo, abrazo!
Mabel
Muchas veces equivocamos esos dos términos, que son tan diferentes, me gusta tu argumento, un abrazo
desde Andalucía y bienvenido.