Cada noche, antes de dormir, al cerrar los ojos, se me viene a la mente una imágen… más que una imágen es un recuerdo. Si me concentro, ese recuerdo se extiende al resto de mi cuerpo, y muchas veces es también la primera sensación con la que me despierto.
Estoy enfrente tuyo y veo que tu mirada me atraviesa. Tus ojos estan a la altura de los mios y sin embargo, siento que no los estas mirando a ellos…estas mirando dentro de mi cuerpo.
Una sonrisa se va formando en tu rostro y no puedo hacer más que devolvertela. Eso te incita a acentuar aún más la sonrisa y que tus ojos brillen y opaquen el resto.
De golpe, intento apartarme… algo en tu manera de mirarme me da una señal de alarma y al tragar, siento la garganta seca y mi respiración agitada. Ves el movimiento antes incluso de que lo intente llevar a la práctica y una mano tuya me agarra del brazo. No me apretas, pero tampoco me dejas soltarme… me agarras sin lastimarme, pero me das a entender que esa no es toda la fuerza que tenes.
Me quedo paralizada mirandote los ojos, esos ojos que hace unos momentos brillaban y ahora simplemente me miran como desesperados. Tu mirada se contradice con tu cuerpo, con tu fuerza. Con el brazo me sujetas como si todo dependiera de vos, y con tu mirada me transmitis un ruego silencioso para que me quede al lado tuyo, como si la decisión estuviera en mis manos.
Suelto el aire de mis pulmones y me acerco más a vos… sé que apartarme no voy a poder, asi que para qué atrasar lo inevitable. Me acerco lo justo para estar demasiado cerca, pero dejandote un espacio para que vos avances el resto… para que sientas que tenes una parte del control.
La sonrisa vuelve a tu cara y te acercas a mí. Me soltas el brazo, sabes que ya no hay nada que pueda hacerme apartar de vos. Mis ojos se desvían a tu boca… cada vez estas más cerca y sé que el beso es inevitable.
Siento el contacto de tus labios sobre los míos, son suaves… delicados, son como sos vos. Sonrío con tus labios sobre los mios y disfruto de ellos. Apenas siento el tacto de tu lengua, todo desaparece y al mismo tiempo, se aclara.
Estoy sentada en mi cama, con los ojos completamente abiertos. La respiración esta agitada y tomo conciencia de que no fue más que un sueño, que fue el sueño de un momento que vivimos juntos, un momento que quedo inconcluso, y que cada noche intento completar.


VOLIVAR
Cane: hermoso texto, el puro amor. Te felicito, mi voto y un saludo desde México
Jorge Martínez
Cane
Muchas gracias!
VIMON
Buen relato, Cane, mis saludos y mi voto.
Cane
Muchas gracias vimon!
otrojaramillo
Me dejaste suspirando por un minuto más o menos, lindo texto. Mi voto y un saludo.
Cane
Es lo mejor que me podrías haber dicho.
Gracias! Saludos!
Mabel
Que bonito micro, un abrazo y mi voto desde Andalucía