Brebaje calido, mañanero,
hechicero aroma de sol tostado,
que reanimas al primer sorbo,
disponiendo los animos para el trabajo.
Bajo tu embrujo; el cobijo de enamorados,
las charlas de negocios, el refugio del solitario
y del artista inspirado; que dibuja garabatos, en un papel arrugado.


SALAMANDRA
ME GUSTA EL CAFE
Manger
Buen homenaje poético a nuestra “droga” diaria. Mi voto y un saludo.
VIMON
Si supiera como huele…Saludos, Anael, y mi voto.
VOLIVAR
Anael, te felicito por este poema homenaje al café. Un saludo y mi voto desde Michoacán
Hegoz
Me lo tomo y mi voto !!!
Mabel
Que olor a café. Un abrazo y mi voto desde Andalucía