Lo innato es incontrolable

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    falsaria1391948103lluviaenventana
    Ser escritor es un suplicio constante. Un dulce suplicio con altibajos a cargo de las llamadas musas. Tan pronto no puedes dejar de teclear, como después sólo pensar en ello te produce nauseas. Opino que toda obra cuyo título pueda ser escrito con mayúsculas debe tener varios pasajes sufridos, que hayan costado sudor y lágrimas. Eso es ser escritor: sudar y llorar.
    Tecleas. Es un ruido constante, sordo y desquiciante. Pero saca algo de tus entrañas. Una sensatez desconocida que emerge desde una conciencia dormida, hasta llegar a la más brillante revelación. Y pares. Pares letras primero, palabras más tarde y frases después. Y sabes que llegarán a alguna parte, pero no sabes exactamente a donde. Bueno, los más experimentados sí lo saben, porque eso son, expertos, y tienen tanta confianza en su prosa pueden llevarla a donde quieren, no obstante… hay algo que no me diferencia de ellos. Ni a mí, ni a ningún escritor: y es que es cierto que puedes saber a dónde llegar; saber dónde terminará el camino de tus letras. Pero nunca se sabe exactamente cómo llegar ahí. Porque el camino lo hace cada palabra, y las palabras son innatas, y lo innato es incontrolable.
    Y así es la prosa de un escritor, incontrolable.
    Por eso ser escritor es un suplicio constante. Pero un dulce suplicio con altibajos, que hacen de esta profesión un lugar en el que guarecerse cuando fuera hace frío.
    Allí estarás caliente, aunque te acompañe un ruido constante, sordo y desquiciante.

    Comentarios

    1. Avatar de

      VOLIVAR

      9 febrero, 2014

      Arlix: efectivamente, esto de escribir es horrible, cuando estás pariendo letras, palabras, frases, y además, sin saber a donde vas a llegar, o si la lo sabes, como dices, no tienes ni idea de cómo vas a lograrlo.
      Pero al ir formando con este material (letras, frases) algo coherente, que expresa nuestras percepciones, la felicidad se va apoderando de nosotros, y como bien lo expresas, estás tecleando como en un lugar caliente, lejos del frío, como el alma llena de lindas emociones.
      Te felicito, mi voto y un saludo desde México
      Jorge Martínez

    2. Avatar de Manger

      Manger

      9 febrero, 2014

      Estupendas reflexiones de lo que siente un escritor, con sus miedos y altibajos. Más que escribir yo lo llamo “transcribir”, porque oyes a lo lejos -a veces demasiado lejos- lo que las musas te dictan, y al dictado transcribe uno lo que entiende que Ellas te han desvelado; cuando lo transcrito es malo, no es que se equivoquen al dictarte, sino que no hemos entendido bien el mensaje. Por eso, compañera Arlix, no somos escritores, sino meros “transcriptores” de esos chivateos de las musas. Bueno, que me enrollo. Estupendo texto y mi voto. Mis saludos.

    3. Avatar de Erickzen

      Erickzen

      9 febrero, 2014

      Muy cierto. Tus reflexiones me hicieron recordar cuando niño quise escribir una novela de fantasmas. En aquel escrito un personaje pensaba lo que has escrito, solo que sus palabras fueron “Un eterno suplicio”. Mi voto.

    4. Avatar de Mabel

      Mabel

      9 febrero, 2014

      Me gustan estas ideas. Un abrazo y mi voto desde Andalucía

    5. Avatar de VIMON

      VIMON

      9 febrero, 2014

      Excelentes reflexiones sobre la escritura y sus meandros. Saludos y mi voto.

    6. Avatar de Patxi-Hinojosa

      Patxi-Hinojosa

      1 marzo, 2014

      ¡Ay, esas musas! Cuándo dejarán de ser becarias las mías para convertirse en profesionales… como las vuestras, amigos de Falsaria. Mientras tanto, me ha encantado la reflexión hecha texto (a la que yo yo le aplicaría un par de pequeñas correcciones… ) y, por supuesto le ofrezco mi voto y mis felicitaciones.

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