Ironías de la vida: era un ciego hablándole a un sordo. El sordo veía como se movían sus labios y sabía que salían palabras, mas no las podía escuchar, anhelaba oírlas, pero solo se conformaba de aparentar estar presente y de asentir con la cabeza. El ciego en su lugar, solo hablaba sin parar, no sabía que lo escuchaban, él solo quería expresarse; en eso se acerco un mudo, y notó esta ironía y se echo a reír, pero nadie lo oyó así que siguió con su camino; por fin el sordo se cansó y se fue, pero el ciego hablo y hablo hasta llegar la noche, él seguía contando su historia, sabía que no debía perder las esperanzas de que lo escucharan.
El final fue aun más irónico: el ciego se puso en marcha a su hogar y en ello se cayó por las escaleras, abajo de las mismas estaba el mudo, a quien le cayó encima, el sordo no oyó los gritos así que siguió adelante…A veces el sordo sale ganando, pero si te pones a pensar… ¿Ante los problemas somos sordo todos?





Ellie.Rose
muy bueno…la ironía de la vida…mi voto y un saludo desde Costa Rica
VIMON
Muy bueno, te dejo saludos y mi voto.
CHARIS.CAVERA
Desgraciadamente. a veces parece que sí seamos todos sordos.
Buen texto. Un saludo y voto.
Mabel
Es verdad ante los problemas y muchas situaciones hacemos oídos sordos, un abrazo y mi voto desde Andalucía