Lawica

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    falsaria1400693140despedidas

    Me distraigo durante un instante

    en las flores de la lectora que tengo delante:

    Piernas cruzadas, espalda recta

    libro en mano. No tiene nada

    que ver contigo, ella no es de tu cultura.

    Tiene la pose de otra patria,

    que conozco muy bien:

    Hallo! Wie geht es?

    Sus gafas descubren como un desconocido

    dibuja alguna palabra en su bloc;

    mientras a golpe de ojos se fascina

    por lo que tiene a su alrededor,

    aunque rápido vuelve al cobijo del texto

    que sostiene entre las pálidas y delgadas manos.

    A lo lejos una misa se oficia

    y alguien con tus ojos, con tu pelo,

    ya no tan rojo, y con tu voz dice: ¡Amén!

    Aunque en mi interior

    aparece esta otra oración: ¡Inshalla!

    Transcurre una paz infinita

    por mi sistema nervioso

    que me eleva de un soplo

    por encima del bien y del mal…

    más allá de la gente te busco.

    Este buscarte me recuerda, que un poema descansa

    en el libro de visitas de tu recomendación.

    La voz a ti debida

    igual que esta que no puedo enmudecer

    desde que pisé el suelo de tu casa

    y que no pararé. No, no la silenciaré.

    Está voz es algo más que un regalo.

    Y recuerdo el poema dibujado ese libro de visitas:

    Sí, por detrás de las gentes
    te busco.
    No en tu nombre, si lo dicen,
    no en tu imagen, si la pintan.
    Detrás, detrás, más allá…

    ¿me recordarás?¿Pensarás mi nombre?

    La lectora ya no lee.

    Sus ojos descansan en la infinidad

    del pequeño aeropuerto, se perderá por él,

    desconectando cualquier posible inspiración.

    El sol ya ha desaparecido

    y la luna llena ocupa su lugar.

    En mi patria alguien purifica un altar divino.

    Purifica su corazón y pide su felicidad.

    Ha llegado el momento de decir adiós,

    de despegar los pies de tu suelo

    y de pegarlos con fuerza en el mío.

    Aunque una promesa fugaz

    se articula en mi voz: ¡volveré, Asia!

    Me has enseñado a soñar despierto y a hablar dormido.

    Esta nueva voz, la poesía que corre por

    mi sistema nervioso,

    sí te la debo a ti.

    Comentarios

    1. Avatar de Manger

      Manger

      23 mayo, 2014

      Un poema excelente, amigo Michel. Mis saludos cordiales.

    2. Avatar de Mabel

      Mabel

      23 mayo, 2014

      Que poema más bonito, un abrazo y mi voto desde Andalucía

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