Ausencia de niña
El Dios Dolor
agita su furia
(incontenible y siniestra)
siempre sobre mí.
Y yo no puedo,
los brazos que me protegían
ya no están,
(así es la verdadera soledad).
Ausencia de niña
El Dios Dolor
agita su furia
(incontenible y siniestra)
siempre sobre mí.
Y yo no puedo,
los brazos que me protegían
ya no están,
(así es la verdadera soledad).
Mabel
Que bello poema, me ha encantado, un abrazo y mi voto desde Andalucía
Bicho.Reactor
Muchas gracias.
Gusadro
Breve pero conciso, intenso e inocente. Me gustan los temas con los que juegas, un saludo y mi voto.