Convierte en puro sexo el pensamiento,
que vivan en tu cuerpo todos mis sentidos,
que sea el aire el jadeo de tu aliento con mi aliento,
que se fundan en mis labios tus labios derretidos.
Que sea el náufrago en la orilla de tus piernas
y ondee el deseo en tu pelo, mi bandera,
la ley la piel, mientras la pasión gobierna
el sudor, la carne, única patria verdadera.
Que escriban música tus ojos delirantes
y permanezcan en silencio los reproches sin motivo,
que sea el día la noche, y la noche amante
de dos almas que se follan en un sueño compartido.
Muero en el uno más uno igual a dos,
en hacer un mundo de las cosas sencillas,
en los celos, la vergüenza, en el pudor.
Vivo en el éxtasis, los besos, las cosquillas,
en la piel, los orgasmos y el sudor,
en la saliva, en las caricias a hurtadillas…


Mabel
Me encanta la belleza de tu poema, un abrazo y mi voto desde Andalucía