Me faltó… me faltó casi todo.
Me faltó una risa, sonrisa, mueca…
me faltó un sonido, ruido, suspiro…
me faltó una carrera a carcajadas,
quizá un paseo lánguido y sombrío…
me faltó tu cara con mi cara, para el infinito
me faltó un apretón de manos temblorosas…
me faltó ¡ese primer hipido!
me faltó el reconcilio a las palpientas.
Me faltó y me faltan de ti, tantas cosas…
pero sobre todo, haberte conocido…
haberte conocido…

Mabel
Es precioso tu poema, un abrazo y mi voto desde Andalucía