La foto es: la pitonisa de http://ego-foto.net/blog/
Se despertó con un dolor de cabeza horrible, no recordaba buena parte de lo que había sucedido la noche anterior estaba sola y chequeo rápidamente todas las partes de su cuerpo, no tenía heridas, ni cortes, ni moretones… respiro aliviada, pudiera ser que nada paso esa noche, sólo por esa noche su sueño debe haber sido tan reparador que ni siquiera podía recordar lo que había soñado.
Se levanto a desayunar, su desayuno estaba ya preparado, como era la costumbre de Damián últimamente, (siempre le pareció que no tenía un mejor amigo en el universo) se adoraban de la manera en que solo los solitarios que siempre se han sentido diferentes adoran a sus pares.
La mirada inquisitiva de Damián le reveló de inmediato que su ilusión de “descanso reparador” era sólo eso… una ilusión.
-¿Dónde estuviste toda la noche, corazón? había un tono de profunda preocupación en su voz.
- Ya lo sabes fui al cumpleaños de Rita, estuve con ella toda la noche.
- Absinthia… cariño- la voz de Damián pareció quebrarse de pronto -sé a qué hora aproximadamente te fuiste de ahí -dicho esto se aclaró la garganta- sólo quería saber que me ocultabas… y te seguí -sus ojos se llenaron de lágrimas y entre sollozos continuo- ¿Cómo pudiste hacerlo?, ¿Por qué me lo ocultaste tanto tiempo?, sabes yo podría ayudarte a salir de eso… si me dejaras… ayudarte… si… sólo -rompió en llanto un instante, conteniéndose prosiguió- pero tú ya ni siquiera hablas conmigo, ¿Cuando nos convertimos en extraños?, ¿Por qué no confías más en mí?
Absinthia, muy asustada y en un suspiro respondió -no sé de qué me hablas Damián…-
Damián estaba fuera de sí, su cara trastornada, tartamudeaba al hablar, sin embargo le gritó -te vi, te seguí, como puedes decir que no es verdad… tú eres… eres… -Damián nunca pensó decirle esto a la que consideraba su hermana del alma- TÚ ERES UN MONSTRUO.
Absinthia estaba perpleja… por primera vez sabía con certeza que las fantasías que la atormentaban desde hace un tiempo, de las que no se atrevía a hablar ni siquiera a su alma gemela Damián, eran más que una fantasía, eran reales…
Quiso huir, quiso negarlo todo, no podía creer que esto hubiera sucedido y no podía creer lo que estaba sucediendo ahora… no tenía fuerzas para levantarse de la silla, en ese momento vio a Damián, él la observaba dolorosamente, entonces Absinthia reunió las fuerzas que le quedaban y se levantó, pero antes de que pudiera huir Damián la tomó por los hombros y la sacudió mientras le gritaba:
-¿Por qué?, ¿Por qué lo hiciste?,
-Porque… él merecía morir- Absinthia se echó a llorar
-Tú ni siquiera lo conocías, Absinthia…
- Lo vi, pude ver directamente su alma y lo supe…
-E-R-E-S U-N M-O-N-S-T-R-U-O- Damián masticaba cada letra.
-Damián, por favor no me odies, te amo tanto… que no puedo soportar lo que me estás diciendo- la voz de Absinthia sonaba desesperada.
En esta parte me corresponde aclarar algunas cosas acerca de la relación de Absinthia y Damián: eran amigos, muy buenos amigos (al menos eso creían), no había nada que uno pudiera esconder al otro (a excepción del asunto que Damián acaba de destapar que se irá desarrollando y algunos otros secretos que ellos intentan esconder, pero que nosotros juntos descubriremos).
Absinthia amaba a Damián como dicen verdadera, loca y profundamente, pero Damián es homosexual y no importa cuánto él intente explicarle, ella no se dará por vencida, y él no le dará una oportunidad.
Se conocieron en secundaria, ella era la bailarina gótica triste y él el chico delicado y melancólico al que casi todos gustaban de golpear, empezaron a juntarse para unir fuerzas y pronto descubrieron que eran mucho más que las etiquetas que siempre les ponían.
Cuando tenían quince prometieron estar juntos para siempre tanto por las mismas, así como por distintas razones. Absinthia hizo la promesa porque sentía miedo de sí misma y amaba a Damián (creía que no volvería a amar así jamás), Damián hizo la promesa porque sentía miedo de sí mismo y también de la soledad (se imaginaba que una vida sin hijos y esposa sería atrozmente solitaria).
También tenían esa extraordinaria afinidad estética, Damián disfrutaba escribiendo (de hecho la primera persona a la que se atrevió a mostrar su trabajo fue Absinthia) comenzó escribiendo para expresarse a sí mismo, pero ahora no podía distinguir si su motivación era expresar su yo o cautivar la fascinante mente de Absinthia.
Por otro lado la lucha más grande de Absinthia es convertirse en una renombrada bailarina, ella cree que su cuerpo es la puerta hacia su alma para el resto del mundo, al mismo tiempo que es la ventana que usa para mirar hacia afuera, al resto del mundo. Primero ella aprendió a mostrar su corazón, sus miedos, sus emociones, pero dado que su corazón ya no le pertenecía (era propiedad de Damián) pasó los últimos 5 años intentando capturar el alma de Damián, para representarla con su cuerpo, ignorando deliberadamente que ellos eran 2 personas distintas y que nunca podría poseerle, pero deberían saberlo ya, ella no se dará por vencida.
Ahora hay otro hecho que deben saber, Damián nunca se sintió aceptado por nadie más que por Absinthia, pero, ¿era aceptación social o veneración lo que Damián buscaba?, supongo que eso deben decidirlo ustedes.
Yo veo esta relación como un equilibrio frágil, él necesita de ella tanto como ella lo necesita a él, así es que si alguno decide retirarse el equilibrio se romperá y todo el peso caerá aplastante sobre uno de ellos, mientras el otro livianísimo nunca podrá poner sus pies de vuelta en el suelo, ¿Qué es mejor? o ¿Qué es peor? supongo que también deben decidirlo ustedes.
Además deben saber que ambos tienen 18 años, se acaban de escapar de casa y viven una vida tranquila y relajada en una ciudad grande donde nadie los conoce (o eso creen ellos), pero como sabrán, algunas de las cosas más horribles se esconden tras la calma.
Conociendo toda este trasfondo psicológico e histórico podemos proseguir con la historia.
-Damián, por favor no me odies, te amo tanto… que no puedo soportar lo que me estás diciendo- la voz de Absinthia sonaba desesperada.
Una fingida indiferencia y un profundo desprecio fue lo que recibió por toda respuesta.
-Creo que me estoy volviendo loca… tú sabes a lo que me refiero… psicótica… yo…- Absinthia comenzó a tener dolorosos recuerdos de todo lo que había pasado.
Damián no sabía que decir, ¿Era posible que Absinthia estuviera enferma y él nunca lo hubiera notado?, ¿Cómo no había pensado nunca en esa posibilidad?, O más bien, ¿Por qué había sido tan negligente?, si la había notado rara… debió actuar antes, probablemente con su ayuda todo este sufrimiento se habría evitado.
-Cuando… yo… yo tenía 16… iba camino a mi casa, extraño que aún diga “mi“ casa, cuando jamás la sentí como un verdadero hogar, salía de la tuya… y lo vi… o lo oí… realmente no sé que pasó primero, oí una voz dentro de mi cabeza, una voz que nunca había oído antes… decía más o menos:
-Linda, muy linda, ¿la llevaré a mi casa nueva? ¿o donde esa vieja horrible y desesperante que me renta habitaciones?- pensé que alguien estaba hablando de mí a una distancia increíblemente corta, me volví y ví a un hombre de unos cuarenta años que miraba fijamente a alguien en frente de mí, al verme él se asustó y desvió la mirada, entonces me fijé que enfrente de mí caminaba una niña de unos 4 años, ¿Qué hacía una niña tan pequeña sola en la calle? nunca lo sabré.
-¿Qué pasó entonces?- Damián parecía oírla haciendo un permanente análisis a todo lo que decía.
-Pensé que era mi imaginación, pensé que estaba… no sé… a veces nuestra mente nos juega algunas bromas, pero no dejaba de… preocuparme- Absinthia no podía encontrar las palabras para expresar correctamente todo lo que atravesaba su mente ahora.
Los seguí, no fue fácil, el tipo ese era muy perspicaz y siempre pensaba que alguien lo seguía, dije pensaba porque ya me había dado cuenta, yo… lo que oía… eran sus pensamientos, no espero que me creas yo misma no puedo creerlo, era la primera vez que esto me pasaba… bueno no exactamente, pero ya… en ese momento, ya había olvidado esas extrañas voces.
Al fin, él se relajó y se acercó a la niña, lo que oía entonces… te puede parecer extraño oír esto, pero vi claramente… yo vi lo que estaba pensando… entonces tocó a la niña, le tomó una brazo, lo que vi en mi mente fue asfixiante, casi me desmayé, la cabeza me dolía mucho y sentía una fuerte presión tras los ojos, y algo así como descargas eléctricas en las sienes, al mismo tiempo ví con más claridad lo que él pensaba hacer, lo que planeaba, y también podía ver el miedo de la niña, entonces noté que ya no estaban físicamente a la vista, fue mi alma, lo que me guió hasta el lugar donde estaban, entré… y lo maté… yo lo maté… no… no puedo… no puedo explicarte como, yo lo imaginé muerto y él murió, enfrente de esa niña… cuando me dí cuenta de lo que había hecho… o lo que había pasado más bien… yo huí- Absinthia comenzó a sentir un agudo dolor de cabeza.
-Cariño, necesitas ayuda, nada de eso es posible, tienes razón a veces nuestra mente nos gasta bromas, creemos que algo es real, porque nuestros sentidos nos engañan Absinthia, creo que es hora de que detengas todo esto- Damián hablaba con una extraña mezcla de genuina preocupación, mezclada con asco y miedo, todo esto tan genuino, como genuino era él.
Absinthia comenzó a gritar de dolor en ese mismo instante.
-¿Qué?, ¿Qué tienes cariño?- Damián se acercó y le tocó la frente, estaba ardiendo, sus dedos le dolieron así es que rápidamente los apartó.
-Mi cabeza… me duele mucho- sollozaba Absinthia.
-¡Ve a tu cama!, ¡duerme por lo que más quieras!, siempre estás despierta cuando me voy a dormir, y muy raras veces como hoy por ejemplo, me despierto antes que tú- Damián pensó que si ella dormía, le daría el tiempo suficiente para buscar ayuda médica y evitar que volviera a cometer algo atroz y feroz como lo que le hizo al cuerpo que el vio la noche anterior.
Absinthia no tenía fuerzas para resistirse o tan sólo ponerse en pie, sus gritos de dolor dieron paso a desesperados lamentos, Damián la cargó en brazos hasta su habitación y la recostó.
-Quédate aquí, tranquila volveré pronto.
Había una poderosa razón para el mal sueño de Absinthia, ella desde aquella vez que le había contado a Damián nunca dejaba de oír esas voces, nunca dejaba de tener esas visiones y esto la torturaba de tal manera que ni siquiera podía dormir, sólo cuando el agotamiento era demasiado, tanto que no podía ya abrir los ojos, ella dormía, algunas horas, porque los sueños de Absinthia muchas veces se mezclaban con sus visiones, así es que no podía distinguir sus pesadillas de su vigilia.
Se quedó tirada en la cama, oyendo la ensordecedora tormenta dentro de su cabeza, estuvo así bastante rato, “mientras más silencio hay, más claro oigo y veo todo“, pensó.
Damián no volvió muy rápido, le tomó mucho tiempo que alguien le tomará en serio, finalmente Tristán, un enfermero se ofreció a acompañarlo a buscar a su amiga.
-¿Ella está allí adentro?- preguntó Tristán.
-Esperemos que no haya ido a ningún lugar- respondió Damián.




Mabel
Me gusta la Novela, muy interesante, un abrazo y mi voto desde Andalucía
Clau-Malas-Flores
gracias Mabel
Sarle
La historia parece interesante , solo quiero decir algunas opiniones personales, aunque al final la autora eres tú y es tu estilo. Como lectora me siento en el deber de decirte mis sensaciones al leerte.
Al principio facilmente metí en la historia, pero en el momento que decía ” en esta parte me corresponde aclarar” sentí como si me sacaran de la novela, como cuando estas leyendo un buen libro y alguien te habla en la vida real. Cuando te incluyes como autora dentro de la acción vuelvo a ver que en realidad esos personajes no existen y me rompe la magia.
Espero que la continúes y aquí tienes mi voto.