Springlock (8)

Escrito por
| 71 18 |
    falsaria1403952252034_Springlock

    ... Alcé el rifle como medida de precaución y me pegué a la pared izquierda lo más que pude encaminando mis pasos hacia la claridad con la esperanza de encontrar a Stone sano y salvo, pero cuando llegué tampoco había el menor rastro de él; como supuse, de nuevo me encontraba en la bifurcación pero el empleado postal había desaparecido…

     Continuación…

    -VIII-

     La enorme boca del diablo

     Pensé en regresar hasta la trampilla de la casa y buscar a Stone para patearle su odiosa cara de antipático creído… Estaba seguro de que el miedo se había apoderado de él y estaría ya en su casa refugiándose como un cobarde tras los barrotes de las ventanas, pero me dije que quizá fuera mejor acabar yo solo aquella exploración; pronto estaría de vuelta el sheriff con su grupo y tenía que llegar lo antes posible hasta el final de aquel laberinto y poder informarle de la situación. Aquel cabrón autoritario había que conocerlo…, se tornaba bastante irascible cuando no se cumplían sus órdenes y no estaba dispuesto a someterme a sus iras.

    Cuando me di la vuelta para volver sobre mis pasos observé unos movimientos de sombras en el pasadizo por el que Stone había desaparecido tan misteriosamente. Como por arte de magia, la neblina se había restablecido en algunos de sus tramos y su intermitente luminiscencia era la que parecía provocar unas oscuras y alargadas proyecciones casi humanas. Llamé a Stone de nuevo pero no hubo respuesta… Intenté tranquilizarme diciéndome que era cosa de mis nervios, pero por si acaso preferí no volver a internarme por allí y accedí de nuevo por el pasadizo que había explorado en la primera ocasión. Anduve hasta alcanzar de nuevo la rotonda y me disponía a internarme por la nueva galería cuando un lejano sonido parecido al siseo de una gran serpiente me dejó petrificado… Procedía del fondo y jamás había escuchado nada tan terrorífico… Dejé transcurrir unos segundos procurando tranquilizarme y fue entonces cuando aquella sensación de atracción magnética ganó de nuevo en intensidad haciendo que el arma se volviera loca pretendiendo evadirse de mis manos y huir hacia cualquier parte… La apreté contra mi pecho lo más que pude dándome la vuelta y junté mi cuerpo contra la pared intentando mitigar de alguna forma aquella fuerza fantasmal. Así estuve durante unos minutos que me parecieron eternos hasta que el trance pareció desaparecer casi por completo.

    A unos diez pasos de internarme me di cuenta de que aquella galería iba profundizando cada vez más en el terreno y era muy diferente a las otras; las paredes y techos ya no mostraban reflejos metálicos, eran perfectamente lisas y presentaban un feo aspecto gris-ceniza. Daba la sensación de haber sido alisadas artificialmente con alguna especie de maquinaria especial, pues ni una sola arista rompía su inquietante uniformidad. El doble de ancho y de alto, ahora la neblina se desplazaba lentamente hacia mí por todo el techo y por ambos lados de aquellas paredes dejando el centro del camino totalmente despejado y negro como el mismo azabache. Eso me producía un mareante efecto de falso movimiento, como si me hallara en el centro de una herradura prendida de llamas fatuas y fueran sus paredes las que se trasladaran en torno a mi persona. El final de la galería se veía distante y espectral; me entraron ganas de vomitar y me recliné para asegurarme de que estaba pisando terreno seguro obligándome a mí mismo a tantearlo con mis propias manos. El tacto de aquella superficie era sorprendente… Me quedé estupefacto cuando me di cuenta de que aquel piso no era mineral, ni siquiera natural, diría yo… Carecía de uniones o separaciones y marcaba una superficie muy densa que nada tenía que ver con el tacto de la roca, y además estaba algo templado. Era como tocar el rugoso y duro cuero de algún animal prehistórico cuya temperatura fuera muy similar a la del cuerpo humano; eso explicaba la razón de por qué mis botas casi no producían ruido alguno al pisarlo, circunstancia ésta que hasta ese mismo momento me había pasado totalmente inadvertida…

    Con más miedo que ganas, intenté hacerme fuerte y reinicié mis pasos midiéndolos con cuidado y tratando de fijar la vista en el suelo para evitar aquel efecto perturbador. Al cabo de un par de minutos conseguí controlarlo y empecé a caminar con mayor seguridad. Tras cubrir otros cincuenta pasos noté que la galería comenzaba a estrecharse de nuevo y que a ambos lados de las paredes, casi cubiertas entre la neblina y unas frente a otras, a la altura de mi cintura se alineaban regularmente unas oquedades con forma de media luna cuyas dimensiones eran exactamente iguales… Parecían imitar la sonrisa humana… A medida que avanzaba me di cuenta de que se repetían en secuencia, aproximadamente cada diez pasos, pero no llegaba a entender su sentido práctico… A juzgar por su tamaño los comparé con la madriguera de algún mustélido de pequeño tamaño, una comadreja o quizás un hurón, y a primera vista su profundidad hacía pensar que parecían comunicarse con algún tipo de red interior… Sin embargo, era imposible imaginar que ningún animal hubiera podido entramar la perfección de aquellas oquedades, sino más bien mentes y manos mucho más inteligentes con un fin muy determinado.

    Casi sin advertirlo, de improviso me encontré en medio de un lugar inenarrable… Había llegado hasta el final del camino y lo que se ofrecía a mi vista era lo más gótico que había contemplado en mi vida… Una enorme cavidad en forma de cuenco, espectralmente iluminada por aquella omnipresente neblina, se ofrecía ante mis ojos haciéndome sentir tan pequeño como una miserable pulga… Al principio ni siquiera lo pensé, pero al cabo de un par de minutos de sorprendida contemplación me di cuenta de que había llegado hasta la mitad del mismo vientre de la abandonada mina. Miré hacia arriba, y aunque desde allí no tenía una vista muy abierta, entre algunas de las fracturas del terreno pude contemplar parte de un cielo estrellado que se me antojó enormemente lejano… Debía encontrarme a unos ochocientos pies de profundidad bajo la superficie, y aún quedarían otros quinientos o seiscientos pies más abajo para poder llegar hasta la base de aquella monstruosa cúpula invertida, toda ella circundada por una larga senda en espiral que debía llevar hasta las mismas entrañas. Cuando miré hacia mi derecha me di cuenta de que un estrecho paso me daba acceso directo hasta aquel camino y me dispuse a descender por él con el firme propósito de satisfacer la insana curiosidad que ahora me invadía. Entonces descubrí la verdadera razón de aquellas oquedades…, cuando comenzaron a emitir un pavoroso ruido de sedienta succión y en pocos segundos absorbieron aquella bendita neblina hasta dejar la galería tan oscura como el mismo culo del diablo… Parecía que “alguien” o “algo” había decidido sin consultarme que no volvería a salir por donde había llegado hasta allí…

    (Continuará…)

    -Leer “Springlook (1)

    -Leer “Springlook (2)

    -Leer “Springlook (3)

    -Leer “Springlock (4)

    -Leer “Springlock (5)

    -Leer “Springlock (6)

    -Leer “Springlock (7)

    Comentarios

    1. Avatar de Patxi-Hinojosa

      Patxi-Hinojosa

      28 junio, 2014

      Bueno querido amigo Germán, sigues manteniendo el nivel, e incluso aumentando el misterio con sabia escritura y solo nos queda esperar una próxima entrega. Hasta entonces, te envío un muy fuerte abrazo.

      • Avatar de Manger

        Manger

        29 junio, 2014

        Muchas gracias por tu paciencia, querido Patxi. Un fuerte abrazo.

    2. Avatar de Quique

      Quique

      28 junio, 2014

      Excelentemente narrado, con un ritmo atinado y con un suspenso creciente más un marco concebido con gran imaginación. No he leído todos los capítulos, creo quees el segundo, pero te prometo amigo que los leeré, pues me ha prendido el bichito de la curiosidad. Mi abrazo y mi voto, por supuesto.

      • Avatar de Manger

        Manger

        29 junio, 2014

        Eres muy amable, estimado Quique. Muy agradecido y honrado por tu visita y comentario. Un fuerte abrazo.

    3. Avatar de Mabel

      Mabel

      28 junio, 2014

      Impresionante tu texto Germán, con esa intriga que nos tienes a todos en vilo. Un abrazo y mi voto desde Andalucía

      • Avatar de Manger

        Manger

        29 junio, 2014

        Espero que no defraude el final, estimada Mabel. Un abrazo.

    4. Avatar de Gusadro

      Gusadro

      29 junio, 2014

      Me gustó, trataré de leer los anteriores para no perder el hilo de la lectura. Un saludo y mi voto.

      • Avatar de Manger

        Manger

        29 junio, 2014

        Hola, estimado Gusadro. Muchas gracias por tu deferencia, amigo. Un fuerte abrazo.

    5. Avatar de ChristineCarcosa

      ChristineCarcosa

      29 junio, 2014

      Uh, qué impresión me ha dado lo de las oquedades en forma de bocas, me lo he imaginado perfectamente. Muy bueno, Manger, qué decir, no quiero que se termine en la décima entrega :( Te dejo mi voto y un muy afectuoso saludo para ti!

      • Avatar de Manger

        Manger

        29 junio, 2014

        Muchas gracias por seguir ahí, estimada Cristine, aguantando este ladrillo. Un abrazo, amiga.

    6. Avatar de Manger

      Manger

      29 junio, 2014

      Muchas gracias tambioén a mis amigos, Matisse, Lorenzo, Vicente (Vimon), Agaes y Orfeo por vuestra grata visita. Un fuerte abrazo.

    7. Avatar de Manger

      Manger

      30 junio, 2014

      Muchas gracias, estimado David Rubio, por tu grata visita. Un fuerte abrazo.

    8. Avatar de Manger

      Manger

      30 junio, 2014

      Muchas gracias, amigo El Búho, por tu grata visita. Un abrazo.

    9. Avatar de Manger

      Manger

      1 julio, 2014

      Muchas gracias, estimada Charo Anadon, por tu grata visita. Un abrazo.

    10. Avatar de Manger

      Manger

      1 julio, 2014

      Muchas gracias, amigo Joapasa, por tu grata visita. Un abrazo.

    11. Avatar de Manger

      Manger

      1 julio, 2014

      Muchas gracias, amigo Luis González, por tu grata visita. Un abrazo.

    12. Avatar de Manger

      Manger

      9 julio, 2014

      Muchas gracias, estimada Dora, por seguir aguantando con paciencia. Un abrazo.

    13. Avatar de Manger

      Manger

      13 julio, 2014

      Muchas gracias, amigo Víctor Manuel Caba, por tu grata visita. Un cordial saludo.

    Escribir un comentario