Mas silencios incómodos
y gravitacionales esquemas de la vida
adquieren personalidad y sentido.
Aca el mundo se dio vuelta,
estoy parado sobre el cielo mirando arriba al mar,
No existen políticas ni filosofías,
Solo un absurdo vacío de frases sin sentido.
No quiero correr ni volar,
Acá me deslizo, me teletransporto
y atravieso todo sin parar.
Es esto realidad?
Nunca me pregunté
si valdría la pena detenerse
tal vez, observar algún lugar,
porque todo es tan interesante.
Que sentarse a esperar es ridículo y al final…
Nunca conocí ningún lugar.

Mabel
Me gusta tu estilo, un abrazo y mi voto desde Andalucía