Abro los ojos, volteo, te veo,
te encuentro tan bella y serena.
La almohada moldeando tu pelo,
el rizo volando, tu look mañanero.
El sol ilumina tu cara,
la nariz se arruga y sigues durmiendo.
Y no encuentro razón, de seguro existe Dios;
alguien como tu, divina, es obra del señor.
Despacio, sin ruido, tranquilo,
contemplo tus labios, anhelo tus besos.
La sabana danza, arriba, abajo,
tu respiración es poema.
Mil versos te escribo, al verte dormir,
sobre el lecho de nuestra hoguera.
Espero me veas en tus sueños,
me abraces, me beses; te digo te quiero.
Y no encuentro razón, de seguro existe Dios;
alguien como tu, divina, es obra del señor.
Y no se si despertarte o dejarte dormir;
no se si despertarte y verte sonreír;
y no se si despertarte y tus ojos bendecir;
no se si despertarte, o dormir junto a ti.


Mabel
Que hermoso poema, me ha encantado, un abrazo y mi voto desde Andalucía
Bastiemus
Hola! gracias, me da gusto saber que le agradó, saludos
AnaEliza
¡Bárbaro!, romántico que eres jeje, incríble poema saludos desde Guadalajara ;).
Bastiemus
Gracias niña! El mérito se lo llevan las mujeres por ser tan bellas, saludos