Alicia es una niña de dulce sonrisa aunque algunas veces parece sumisa. Marriot le cuida y melisa fustiga, otros días parase que hostiga. Taciturna mirada de ausencia prolongada, su madre hoy no fue remunerada. En el desván de epicedio ella pierde el tedio, de miedo y asombro se visten sus hombros., Puede correr, puede gritar, mas no consigue el sueño tratar. Alicia tiene un nuevo amigo, aunque algunas veces actúa cual enemigo, perturba en sus sombras cuando es un pedazo de alfombra, de un solo teñir parece gruñir y aun siendo otoño es sólo un retoño, los arboles danzan cómo una balanza propiciando confianza. Aun siendo nocturno se aproxima diurno, desde su ventana una pequeña telaraña. Sus hermanas gustan de tendencias actuales, ella encuentra poco agradables. Alicia tiene nueve años aunque algunas veces actúa como antaño, su perro, su gato, le brindan buen trato sin importar el tiempo, el rato. Un día escondido leía un relato, devolvería la alegría a su triste gato, dos sorbos y cacho, ha quedado inmensamente borracho. Realidades distintas cuestiona entre sorbos de delicada paciencia Curioso paradero a la vista un agujero y un desgastado letrero, pupilas dilatan, exaltan ansiosas, parece ser espaciosa, cada paso vuelve deriva aclamando perspectivas activa inocencia coincide en papel y de un golpe al suelo, despierta. Condescendencia absoluta abrupta razones y corazones esmirriado pensador de cauta andante no es mi intención evocarte, tampoco alejarte. Espectador melancólico, probablemente alcohólico has de mi tiempo eternidad momentánea. Desgasto mundano, pareciera no dormir en un año desciende entre historias obteniendo la gloria, ello le agobia Algo nuevo… Algo libre… dejar lo que le cohíbe Aun cuando sólo es un sueño de un triste bohemio que ya hace en entierro de unida demencia.
Jonathan_Fabian




Mabel
Muy buena historia, felicidades, un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido
Jonathan_Fabian
Gracias Mabel, eres muy amable. Un abrazo desde aquí