Amanece otro luminoso sábado. Apenas huelo el café cuando mis niñas entran corriendo por la puerta y saltan sobre la cama para despertarme. Su madre las ha debido enviar viendo que me retrasaba. ¡Guerra de cosquillas y risas, vuelo de cojines y almohadas! Huyo y consigo atrincherarme en el baño cuando acuden a la llamada de mamá. Vamos, vamos, que ya son las doce. Poco después salimos los cuatro a dar un paseo por la avenida hasta la plaza. Buenos días, ¿qué, a pasear con la familia? Las vecinas limpian sus casas con las ventanas abiertas. Somos la envidia del barrio, dice Rosa. El sol aún calienta. La luz resplandece en los vestidos amarillos de las niñas que corren al encuentro de sus amigas. Cerca del kiosco de música se esparcen mesas y sillas plegables que buscan la sombra de los castaños entre el bullicio de la gente que llena de vida el parque. Paco ya ha tomado posesión de una mesa, y nos invita a acompañarles, a él y su mujer, con la mano. Vermuts para todos y unas aceitunas. Rosa me susurra al oído: ¡qué guapo estás con el traje de lino, canalla! La brisa que sale de su boca me eriza el cabello de la nuca. La beso. Como recién casados, dice la mujer de Paco, ¡a ver si aprendes!, le riñe haciéndose la indignada. Justo a tiempo el chico de Justino llega con las bebidas. Mientras, vuelve la orquesta y se pone a tocar. Paco se quita la gorra en una reverencia y saca a su chica a bailar. Rosa me arrastra a la pista, aunque ¿quién puede negarle nada a esa cintura ceñida de cielo?
Daniel_Turambar
Akerbeltz
Una fotografía de un día perfecto, tienes muy buena mano para la descripción Dani. Un saludo y un merecido voto
VIMON
La fase “esa cintura cenida de cielo” salva todo el texto.
Daniel_Turambar
Gracias, en realidad era un ejercicio de descripción sí.
Menos mal que al final se salva un poco ¿eh Vimon?
Mabel
¡Excelente! Un abrazo y mi voto desde Andalucía