Aquella noche

Escrito por
| 21 | 4 Comentarios

La noche cae sobre el lugar, las luces se esparcen siguen las voces en el camino de una manera en la que la fiesta no termine por la calle los cuerpos empiezan a esparcirse de manera en la que uno cae tras otro como un recuerdo de lo débil que somos, al fondo de nuestra caminata la música sigue sonando y las botellas cayendo nuestros cuerpos siguen con ganas de bailar de disfrutar de lo jóvenes y fuertes que nos logramos sentir.

Al finalizar la calle las luces se difuminan de tal manera que la fiesta quedo atrás aquellos cuerpos ni se levantaron, levanto mi brazo en busca de detener algo –lo que sea me digo-, un taxi se posicionan preguntándonos hacia qué lugar nos dirigimos, le digo que sin importar el lugar le pagamos el doble, para el señor eso es ganancia cubrimos el taxi de olor a marihuana, aguardiente y un toque de vodka al fondo la banda sonora cambia ya no estamos en el éxtasis de electrónica y house ahora estamos disfrutando aquel vallenato viejo y despechado que nuestros padres dedicaban; siguen retumbando en mi mente aquellas personas a las que logre conocer besar o inclusive pasar un momento “agradable”. Pero no hay más que momentos borrosos que se unen con imágenes de luces de neón que parpadean en mi mente, al ver a mi lado una pareja de señoritas se encuentran disfrutando aquellas últimas gotas que logran salir de la botella de vodka -como si fuera un elixir mágico- , esa imagen no se me borrara , al frente el taxi se encuentra pasando los semáforos como si no existirán sus ojos se reflejan en el espejo mas no hay aquello en lo que yo me pueda reflejar, al verme en aquel pequeño espejo mis ojos desaparecen mientras me miraba pero seguía notando mi presencia, muevo mi cabeza como para pretender que es mentira y que es culpa del alcohol , así que decido dar un último sorbo a aquella botella de aguardiente que tengo en mi bolsillo al lograrlo, tengo aquella sensación como si algo creciera y empieza a salir dentro de mí , al ver no es un milagro sino se convirtió en una maldición.

Cada uno de los ocupantes en el taxi se encontraba mirándome sus ojos apuñalándome lentamente, el conductor no deja de presionar el acelerador los carros nos cruzaban inclusive nos atravesaban; sus bocas empiezan a desvanecerse como aquellas gotas que las jóvenes codiciaban con orgullo sus ojos se salían y dejaban ver lo oscuro y vacios que nos podemos a llegar a ver inclusive a sentir, cuando sus ojos desaparecen sus manos se dirigen a mi chaqueta en búsqueda de aquella gota de alcohol que los puede salvar; reacciono de forma innata dando patadas y gritos como si alguien en esta fantasía fuera a escucharme , una de mis patadas se dirigen a la cara de aquella joven a la que bese con tanto gusto, mi patada cambia su boca y me quedo mirando fijamente su cabello , las manos se acercaban lo guardaba como tesoro, me doy cuenta de ver si aun es posible salir de aquel taxi empiezo a patear la puerta como lunático luego el vidrio para cuando lo logro, me arrepiento brazos que se propagan provenientes de aquella oscuridad de las calles, vienen en búsqueda de aquellas gotas mis gritos no se detienen -sigo sin saber porque no les daba la botella-sus brazos me alcanzaban me rasgaban la piel.

Ya por fin en aquella ventana logro fijar una luz un grito de auxilio es en lo único que pienso que todo esto no sea más que aquella fantasía pervertida que tenia oculta, sigo gritando perdiendo mi piel pensando que tan lejos se encuentra aquel túnel que logre ver, mi cabello se desvanece los brazos arrancan mi piel y logran su objetivo aquella botella de aguardiente que desearon tanto se destruyen como bestias por la última gota; aquel túnel veo su final veo que ya los brazos de la ventana desaparecen -aun con la esperanza de que sea una fantasía- para cuando se acaba el alcohol sus ojos y su deseo los guían hacia mí. Su angustia es notable aquellas ganas de terminar conmigo de no dejar ni rastro de mi cuerpo de mis pensamientos, consumirme hasta el cansancio como si de una pasión se tratara.

Una vía se encuentra vacía, cada carro que la cruzaba se encontraba tan vacio como aquellos que ocupaban el taxi, sus deseos sus temores se entregaban en aquel lugar, para el momento en el que la vía se llena una vida se pierde, cuando un corazón se llena de temores, un deseo se entrega una vía se libera, aquel joven sus deseos se presenciaron sus temores se lo comieron su vida se destruyo y se desapareció. Para el momento en el que aquel taxi cruza el túnel una vía se llena un corazón desaparece y una vida se esfuma.

Comentarios

  1. Profile photo of Mabel

    Mabel

    23 diciembre, 2014

    No se puede vivir deprisa, en un momento todo desaparece. Un abrazo y mi voto desde Andalucía

    • Andres

      24 diciembre, 2014

      Tampoco debemos avanzar tan lento, precavidos ante todo lo que nos ocurre pero sin prisa por que suceda. Gracias por tu voto, saludos desde Bogota.

    • Andres

      25 diciembre, 2014

      Gracias por tu comentario y tu voto. Felices fiestas

Escribir un comentario

Currently you have JavaScript disabled. In order to post comments, please make sure JavaScript and Cookies are enabled, and reload the page. Click here for instructions on how to enable JavaScript in your browser.