No sé qué fue lo que me llevó a visitar aquella página de anuncios de contactos, supongo que simple curiosidad, pero el caso es que leyendo lo que la gente ofrecía, uno llamó mi atención. Decía algo así como “¿te gustaría que tu mujer tuviese un amante?, ¿te gustaría ver a tu chica con otro y tú solo mirar? ¿te gustaría provocar situaciones morbosas sabiendo que todo está bajo control?. Chico de 41 años, limpio, educado, discreto, no cobro ni pago. Solo por placer”.
¿Qué se escondería detrás de un anuncio como ese? Sólo podía saberlo si contestaba y así lo hice. Me dirigí a la dirección de contacto con estas palabras: “yo soy la chica o la mujer de alguien que no sé si querrá verme con otro, pero yo sí quiero, quiero vivir esas situaciones morbosas que ofreces. Si te atreves conmigo a espaldas de mi marido, llámame” y puse mi número de teléfono.
La respuesta no se hizo a esperar en forma de SMS: “me atrevo. Dime dónde y cuándo”. “En dos horas en el Paraje de la Espada”, le contesté. Y su último mensaje fue “empezaremos con las situaciones morbosas, quiero que lleves una falda muy corta, unos tacones muy altos, un tanga negro y sin sujetador. Sólo si apareces así sabré que eres tú”.
Y así que me vestí. Con la intención de que el juego empezase pronto, decidí ir en moto: con la falda corta mis piernas quedarían expuestas en su totalidad y el tanga se dejaría ver sin esfuerzo. Sólo pensar en lo que estaba haciendo, sin saber qué podría encontrarme, quién sería el hombre al que iba a conocer, los peligros que podría correr.. me provocaba una gran excitación. Mi sexo se iba humedeciendo de tal manera que creí que aquel desconocido podría apreciar. incluso desde la distancia, cuán mojada estaba. Y eso arrastraba mis sentidos …. todavía más.
Llegué al Paraje y me mantuve lejos de un hombre que, apoyado en un coche negro, parecía esperarme. Por señas me pidió que me subiera la falda, supuse que para comprobar que llevaba puesto el tanga que me había pedido. Así lo hice. Bajé de la moto y, con un suave contoneo, me subí la falda para dejarle ver mi ropa interior.
Igualmente por señas me indicó que me quitara la falda porque no podía apreciar bien la vista. Y yo, toda obediente, así lo hice. Seguía mojándome. Mis pezones se endurecían y se dejaban ver a través de la camisa que vestía porque, siguiendo las instrucciones del desconocido, no llevaba sujetador.
Se dió cuenta y me pidió que me quitara también la camisa. Estaba enajenada, no me importaba estar en un sitio público, cierto que no parecía haber gente alrededor, pero, de haberla habido, estoy segura de que habría seguido con el juego.
Me quité la camisa y me quedé de pie, mirándole desafiante, llevando sólo el tanga y los zapatos. Me sentía tremendamente sexy y extremadamente puta de esta manera, pero la situación me encantaba.
El desconocido seguía sin acercarse cuando me pidió que me quitase el tanga y que, después de chupar mi dedo índice, me acariciara con él, lentamente, mi clítoris que ya estaba abultado y ardiendo. Así lo hice y una corriente eléctrica recorrió mi columna vertebral, mientras mi sexo completamente abierto y expuesto, pedía guerra.
Pero él no se acercaba. Cogió su teléfono y marcó mi número, Al descolgar, descubrí una voz varonil y muy sensual que me daba órdenes. Me dijo que no se iba a acercar, que no me iba a poner una mano encima pero que iba a provocar en mí un orgasmo como nunca había sentido antes.
Me preguntó si quería masturbarme para él y asentí. Entonces empezó a darme órdenes. Su voz clara a través del teléfono y la ilusión de estar a su merced, hacía que mi cuerpo se encendiera cada vez más.
Me pidió que le demostrara que mi sexo seguía húmedo. Cuando con mi mano le mostré la humedad que tenía y que aumentaba por segundos, me ordenó que me pusiese de nuevo el tanga y me subiese a la moto con las piernas muy abiertas mirando hacia la zona donde él se encontraba.
Como una autómata, llevada por un deseo irrefrenable, me puse las braguitas y me subí a la moto tal como me había pedido. Me preguntó cómo estaba mi vagina y le contesté que muy mojada, muy abierta y deseando ser penetrada. Entonces, dijo, mete en ella dos de tus dedos y muévelos como a ti te guste. Aproveché para quitarme las bragas casi de un tirón e introduje dos dedos de mi mano derecha mientras mi mano izquierda acariciaba y pellizcaba mis pezones.
El seguía hablándome, haciéndome imaginar situaciones que me estaban volviendo loca, pero ya no escuchaba. Mis manos y mi cuerpo lo hacían todo. No podía parar, necesitaba un hombre, necesitaba otro cuerpo con el que fundir el mío pero, como ya tenía claro que aquel hombre no se iba a acercar, seguí y seguí acariciándome hasta que por fin, un orgasmo salvaje me alcanzó. Quedé tumbada sobre la moto sin fuerza alguna pero exageradamente satisfecha.
Cerré los ojos por un momento y oí como el coche se ponía en marcha y se alejaba. No dijo nada más.
Han pasado muchos meses desde aquello y más de una vez me he sentido tentada de llamar a ese desconocido … pero nunca lo he hecho. Tampoco he vuelto a visitar esa página de anuncios, aunque intento descubrir a ese hombre en todas las voces de la calle.





Nazareth Serrano
Me ha gustado. Ya tienes mi voto! Un saludo
MAJEMACA
Gracias David. Te sigo. Un saludo
Txentxo
Me encanta la forma con la que vives estos relatos, y digo bien, los escribes viviéndolos. Votada
MAJEMACA
O los vivo… siempre quedará la duda. Gracias por leerme y por tu voto
CrisCruz
“El anuncio” o “El destape” de Majemaca. Un relato altamente erótico y muy bien escrito. Va mi voto. Un abrazo.
MAJEMACA
Gracias Cris. Poco a poco me voy lanzando…. Un abrazo
Mabel
Muy buen relato, me ha gustado. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
MAJEMACA
Gracias Mabel. Siempre tan amable en tus comentarios. Saludos
Patxi-Hinojosa
Muy sensual, muy erótico. Me ha gustado mucho. Mi voto y un fuerte abrazo.
MAJEMACA
Gracias Patxi. Un abrazo
Jordi.Escrihuela
Avísame cuando salgas en moto. Mi rendición, mi voto y a portada. Besos.
MAJEMACA
Nos vemos por esas carreteras. Gracias Jordi. Un beso
gus-fito
me gusto mucho el soxe esta que raya, tienes buen pincel, tienes mi voto-besos
MAJEMACA
Gracias Gustavo. Anímate. Quiero leer algo tuyo. Un saludo
Cyrano de bergerac
Hola MAJEMACA me ha gustado mucho este relato,
muy ameno y sugerente en extremo.
Un saludo cordial y mi voto.
MAJEMACA
Hola Cyrano. Me alegro de haberte proporcionado un rato de entretenimiento. Gracias por ello y por el voto. Saludos
FELICIA
Muy sugerente y estimulante. Voto
MAJEMACA
Gracias Felicia por tu tiempo y por tu voto.
XABI
Fantastico, MAJEMACA! Tienes mi voto y mis felicitaciones!
MAJEMACA
Gracias Xabi.Un saludo
Blanche
Te superas en cada línea. Me das envidia..sana.
Mi voto, y dar las gracias por habernos conocido.
MAJEMACA
El placer es mutuo, Blanche. Me gusta mucho compartir líneas contigo.
guadiana
Nena de lo más excitante!!!! Bien hecho, un beso
MAJEMACA
Gracias Guadiana. Un beso
Samuel.Sebastian.Holden.Bramah
Fantastico, si señora…
A partir del momento que con tus relatos consigas excitar a un homosexual de “pura cepa” creo que estas haciendo algo muy bien
Ole!
MAJEMACA
Vaya Sebastián, eso sabes que es una de esas fantasías (yo creo que un poco trasnochadas) de muchas mujeres…
Seguiré intentándolo, a fin de cuentas el placer es el placer, venga de dónde y de quién venga. Un abrazo
VIMON
Muy buen relato, Majemaca, un abrazo con mi voto.
Ale
Hola Majemaca, un relato sugestivo, sensual muy bueno, tienes mi voto, te sigo.
Feliz sábado.
Amazona
Me ha encantado !, mi voto lo tienes ya ! Saludos
Ale
Hola Majemaca, ya te había votado, disculpa la tardanza de mi comentario. Un relatazo, me encantó el juego, haber si encuentro a un travieso como ese jejeje.
Abrazos.
Sue
Me ha gustado mucho tu relato. Super erótico y bien escrito.
Un saludico y mi voto.
MAJEMACA
Gracias Vimón, Ale, Amazona y Sue por vuestro tiempo y vuestro voto. Un saludo para tod@s.