A mi amigo José:
Una mañana de Mayo en el área de servicio de El Caldero, en la Vía de la plata conocí a José, un fin de semana atrapado por el descanso semanal, 45 interminables horas, tan solo acompañado de recuerdos. También conocí a “Rosa” como llamaba a su camión, un DAF, ya curtido en mil batallas, y como escudo protector, imán de sus sentimientos también conocí a Duende, pequeño chiguagua que le acompañaba por esas carreteras. Desplace la cortina de mi camión, para ver que podía ofrecerme el nuevo día, una simple mirada me basto para hacerme desistir del matinal paseo que mi doctor y mi mujer me recetaron insistentemente y que yo casi nunca cumplo….Así, descartada la idea del paseo me puse a fisgar que hacían otros compañeros. La mayoría dormía, otros fregaban los cacharros de la cena de la noche anterior…pero uno centro toda mi atención, era de esa edad en que dudas si es joven o mayor, las sienes de plata…. alto, delgado, pantalones de pana azul mar, cazadora de cuero italiano….pero de “el” lo que me sorprendió es lo que hacia, recogía flores en la cuneta de la carretera, así que paciente y discretamente “espié” para ver en que terminaba la historia. Después de un rato eligiendo y formando un ramo, con el en la mano, en un jarrón que tenia en la bandeja del camión junto a la fotografía de una mujer, deposito el ramillete, luego como rezando una plegaria, miro hacia el cielo y beso la fotografía. Desde ese momento mi misión consistía en intimar con el, me conmovió tanto su gesto que quise tenerlo como amigo a demás de compañero de profesión. El día suele darnos oportunidades, y yo aproveche la mía. Después de dos cafés, una cerveza y un pincho de tortilla ya sabia todo lo que esa reciente amistad debía saber. Luego montado en su camión observe la belleza serena de Rosa, la que fue su compañera hasta que un día marcho. También “vi” su dolor, su falta de valor por reunirse con ella, aunque todos los días soñase con perderse en alguna cuneta, su soledad a pesar de Duende, y los miles de camiones aparcados a su lado, en interminables fines de semanas. Desde ese día….somos amigos, a veces coincidimos otras no, pero siempre conectamos por teléfono. Hace siete días recibí un mensaje en mi móvil…” Juan…. Hoy voy a entregarle personalmente las flores a Rosa” yo sabia que cargaba para Lugo su ciudad natal y la de Rosa, así que supuse que iría a llevárselas al cementerio, y la verdad me alegre por el. El lunes el noticiero daba la noticia- Camionero muerto en la A6, J M R de 55 años natural de Lugo se salió por la cuneta en el k 460 de la nacional 6, se supone que un despiste o la falta de sueño fue el motivo para el fatal desenlace. Con mi coche y aprovechando que este e fin de semana me tocaba descansar en casa, corrí los 200 k que me separaban del accidente. Ya casi nada quedaba de un camión desvalijado por la avaricia de las ratas de la carretera, le faltaba hasta las ruedas, entre los papeles pisoteados del camión encontré la fotografía de ella, la junte con una que hacia ya casi dos años le hice a el y las enterré bajo unas piedras, luego improvise una cruz y a sus pies puse un ramo de flores que de la cuneta arranqué. como hizo él dos años atrás. De camino a mi coche pensando en José… Yo sabia el secreto…… al final tubo valor. Le recordaba esa mañana de Mayo eligiendo la mejor flor, joder lo que puede el amor. Me saco de mi letargo los chirriante ladridos de un perro… Hoy viajo hacia mi casa con un secreto, una sonrisa en mis labios y los ojos expectante de Duende mirándome a mi lado.





Moebius
Muy lindo texto….la historia, como todas las que tienen que ver con los duelos, es muy interesante. Solo una cosita, revisa la ortografía porque hay un par de pequeños errores que, de no estar, dejarían aún mejor tu texto. Un saludo y mi voto desde Gran Canaria.
Mabel
Me encanta, un buen micro. Un abrazo y mi voto desde Andalucía