Abandone todo lo que amaba por un trozo de libertad.
La felicidad es una jaula, una jaula que te encierra y te vuelve ciego, cuando eres feliz el mundo entero parece maravilloso.
La jaula está compuesta por la gente que te quiere, que se esfuerza por protegerte del mundo exterior, por todo lo que te importa y por las cosas en las que crees.
Si no dejas que la gente te proteja metiéndote en la jaula, si no te importa nada y si no crees en nada entonces serás libre.
Pero no puedes vivir afuera de la jaula siendo feliz, si nadie te protege, si no te importa nada y si no crees en nada, nada te esconderá la verdad sobre tu existencia, que eres insignificante, que tu existencia solo se dio por una coincidencia genética.
Entonces un agujero negro se creara en tu interior, haciendo preguntas que nunca tendrán respuestas, te quedaras frente a la inmensidad, libre, si libre de ver como no vales nada, serás consiente.
La libertad es una linda idea en teoría pero la libertad no existe, cuando sales de la jaula de la felicidad entras a una jaula de la que ningún ser humano puede salir sin dejar de ser humano: la conciencia. Ella es la responsable de que tu “libertad” te consuma.
Porque tu conciencia es parte de ti, no te puedes desgarrar de ella, te carcome porque sabes que existes, que la vida no tiene sentido, que la felicidad se sentía mejor, pero si la jaula de la felicidad tiene la puerta abierta, la de la conciencia se abre solo una vez.




Cyrano de bergerac
Hola Hades a eso se le llama salir de la infancia,
tengas la edad que tengas.
Me ha gustado este relato.
Un saludo cordial y mi voto.
Mabel
Es una etapa de la vida que hay que vivir y afrontarla, no se puede estar sujeto toda la vida a unas mismas normas, hay que emprender el vuelo aunque fracases. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Moebius
Me ha encantado! es muy psicoanalítico…esa frase de “nada te esconderá la verdad sobre tu existencia” es impresionante, porque precisamente, aunque no lo parezca, nuestra vida es más vivible gracias a la ingnorancia en la que nos sume nuestra neurosis. De lo contrario, saber eso que preferimos “esconder”, nos dejaría como tú lo dices…en un agujero negro. La locura es un buen testimonio de ello.
Nada, que me ha encantado…mi voto desde Gran Canaria compañera.