Con motivo de la publicación de la 2º edición de Mañana es Halloween (Editorial Falsaria), hemos tenido una charla con su autor, Irael Moreno, sobre el arte de la escritura, el éxito de su primera edición y las particularidades, siempre asombrosas, del género del terror. Un lujo de entrevista.
Acabas de publicar Mañana es Halloween. ¿Puedes comentarnos con qué se encontrará el lector?
La novela está ambientada, tal como su nombre indica, en la noche de Halloween. La historia nos traslada al ficticio poblado de Naime, un escenario montañoso popular entre turistas amantes de esos paisajes y, a la vez, aficionados a lugares ricos en mitos y leyendas. Nos encontramos en la víspera de la noche de Halloween y, partir de un lugar y fecha en común, se nos presentan varios personajes de forma independiente. Se compone de tres historias diferentes que van desde una pareja que viaja a conocer a unas amistades cibernéticas, pasando por un agente de policía obligado a trabajar esa noche en un lúgubre ayuntamiento en obras, y, finalmente, una pandilla de adolescentes que busca emociones fuertes en una gran mansión supuestamente encantada. Dichas historias contadas de forma paralela conformarán un entramado de situaciones entrelazadas que nos someterán a cuestionarnos qué es real, las intenciones de los personajes y de cómo han llegado a ésa situación. La obra se divide en cuatro actos principales en el que cambiaremos constantemente de perspectiva en la narración. Cada capítulo se relata desde el punto de vista de un personaje concreto para, acto seguido contrastar lo que ocurre en ese mismo momento con otro de los caracteres en primera persona entrando de lleno en sus dudas, temores, angustias y miserias vitales.
Mañana es Halloween no da respiro, es, visto con maldad, insoportable puesto que apenas puedes dejarlo para ir al baño ¿Cómo has logrado esa tensión narrativa en una historia que no deja de ser «sencilla»?
No soy muy dado a detenerme mucho en las descripciones. Me gusta imprimir un ritmo frenético con las cartas muy bien marcadas desde el principio. Hay una serie de conflictos que ya en el primer capítulo traspasan toda la obra y que obligan al lector a seguir leyendo. También he intentado construir los capítulos a modo de serie de televisión, es decir, terminando con auténticos “Cliffhangers” que dejan con la boca abierta y con ganas de más. La ausencia de pausas y la sensación de que en todo momento están pasando cosas ayudan a no dejar su lectura. Es interesante también que el libro esté narrado por diferentes personajes porque a veces pica mucho la curiosidad por averiguar quién es la siguiente voz narrativa. Intento con todo ello no romper el ritmo de la narración y hacer más participes de la historia a los lectores. Ayuda también la influencia del cine en toda la novela ya que puedes ver una película de terror entre sus páginas y palabras.
¿Cómo se construye una idea de terror? Quiero decir, así como la narrativa de humor, el género del terror es singular y único ¿De dónde se extraen las idea, cuéntanos un poco el proceso creativo?
Creo que crear un verdadero ambiente de terror en una novela es muy difícil y no se puede comparar con la experiencia que supone una buena película de terror en un sala de cine En una buena lectura de terror puedes provocar un estado de angustia y tensión. Para crear terror real hay que ser un maestro es en estas lides. Algunos lectores me han confesado haber pasado mucho miedo en ciertas partes con mi libro, pero otros destacan más que el terror, el estado tensional y la perturbación que les ha provocado. Creo que si se consigue eso último en una lectura ya puedes estar satisfecho. Me parece un aspecto bastante subjetivo y me he encontrado variopintas opiniones al respecto. En mi caso particular, en “Mañana es Halloween” he aplicado técnicas puramente cinematográficas porque originariamente era un guion de un largometraje que escribí hace años. Dentro de estas técnicas podemos citar las claras marcas que se usan en cine para anticipar ciertas cosas: por ejemplo la aparición de fantasmas. En este aspecto esta historia que más que una buena novela sería, sobre todo, una posible gran película.
¿Qué tiene de especial Mañana es Halloween para mantener el suspense y el miedo?
Creo que abuso muy poco de los temas fantásticos. Está muy presente un terror real de situaciones cotidianas que le imprime veracidad. Es importante dejar en cada palabra la duda e incluso, si me apuras y aunque suene mal, manipular al lector. En un blog literario destacaron que el libro suponía todo un “desafío para la psique del lector”. Cómo en cualquier libro de terror, no faltan la sangre, los sustos, los fantasmas, las ocurrencias suicidas, todo está plasmado en el libro.
Mañana es Halloween es una historia coral, estructurada en torno a varias historias paralelas que conforman, a su vez, una amalgama que da como resultado un relato que hace perder al lector la dimensión de los real. ¿Cómo se trabaja de ese modo? ¿Cómo se teje la historia central a partir de las otras historias?
Tal como decía Ortega y Gasset la realidad es caleidoscópica, no puede considerarse desde un solo punto de vista. Esto me dio la oportunidad de componer un todo tanto interior como exterior que hace más completa la experiencia del terror. El resultado es un estilo muy peculiar que no sigue una lógica temporal pero que nos adentra en el amasijo de pensamientos de cada uno de los protagonistas sin dejar de lado a los villanos que completan los capítulos más interesantes de la obra.
Teniendo en cuento que una parte importantes de los protagonistas de tu novela son adolescentes, crees que Mañana es Halloween está enfocado más a ese público o es intergeneracional.
La experiencia de estos meses ha demostrado que el libro lo pueden disfrutar por igual tanto jóvenes como adultos. No me gusta encasillarlo en la literatura juvenil porque los contenidos del libro no lo son. Algunos blogs literarios han destacado que guarda similitudes con la saga Pesadillas de R. L. Stine pero enfocado para un público más adulto y con un halo más crudo y perturbador. Creo que los lectores que lo van a disfrutar especialmente son los amantes del cine de terror de los años 80 y 90 porque hay guardados no pocos homenajes y referencias.
¿Cree que es más efectivo el terror visceral o psicológico?
Como he dicho antes creo que es bastante relativo. En mi caso personal creo que el terror psicológico te provoca un estado de angustia que me parece todo un logro si eres capaz de trasladar esa sensación al lector. En Mañana es Halloween vamos a encontrarnos ambos tipos. El primero te puede crear sensación de repugnancia y la capacidad de horrorizarte, mientras que el psicológico ahonda en estado de desasosiego que me parece más interesante en el mundo de la literatura.
Teniendo en cuenta la originalidad, y volviendo un poco a la pregunta sobre cómo se construye una idea de terror ¿Quiénes son tus escritores de referencia, quienes te inspiran?
He leído menos literatura de terror de la que me gustaría porque hay muchos géneros que también me interesan como la ficción histórica, la novela negra, la fantasía o la ciencia ficción. De los autores modernos uno no puede dejar de mencionar a Stephen King pero prefiero el terror clásico de Edgar Allan Poe, Bran Stoker, Mary Shelley o Lovecraft. Mis principales fuentes de miedo proceden del cine. En concreto en Mañana es Halloween encontramos una novela que perfectamente podía haber sido una historia filmada por John Carpenter pero incorporándole influencias de series como Perdidos o Juego de tronos, en el intento de sorprender al lector y viajar al tiempo en forma de Flashback para desentrañar los misterios de las primeras páginas.
El fenómeno Halloween se está imponiendo poco a poco en España, en lugar de otras tradiciones como El día de los muertos (aunque mexicana, de raíz sincrética) u otras ¿Por qué crees que seduce tanto esa fiesta popular?
Que Halloween se haya instalado en España era algo lógico y normal. La globalización manda mucho en nuestras costumbres y estaba claro que acabaríamos importando esta fiesta por el simple hecho de que resulta divertida para los jóvenes que no están para nada interesados en llevar flores a los difuntos. El hecho de que toda esta festividad sea un homenaje a los temas típicos del terror también atrae a la gente con igual fuerza.
Mañana es Halloween, en su primera edición, ha alcanzado récords impresionantes en Amazon colocándose en primeros lugares en género del terror. Imagino que estarás contento…
Ni en mis mejores sueños podía imaginar que el libro iba a tener tanto éxito. Pero lo que tampoco estaba en mis planes es que tantísimos blogs literarios reseñaran el libro de forma tan positiva. En amazon hay tres tipos de autores: los que venden mucho (que normalmente son autores consolidados con otras obras detrás o algún caso de éxito total en la primera obra), los que venden algo, bastante o poco según el día (entre los que me incluyo) y los que no venden absolutamente nada que se pierden en los abismos y la indiferencia. Muchas veces de nada sirve tener un excelente libro si el autor no lo ha promocionado debidamente. Solo es muy difícil que arranque. He conseguido estar cinco meses seguidos en el Top terror de amazon. Ahora está la cosa un poco más parada porque voy a centrarme en esta nueva edición con Falsaria con la que estoy muy ilusionado.
Teniendo en cuenta este récord de ventas y éxito ¿Qué esperas de esta segunda versión publicada bajo el sello de Falsaria?
Para mí es un paso más en el crecimiento del libro. Falsaria me ofrecía todo aquello que quería. En primer lugar, mayor difusión y promoción bajo su paraguas editorial. Posteriormente, me atrajo mucho la posibilidad de colocar el libro en la mayor red de librerías online de España y Latinoamérica. Y, finalmente, Falsaria ofrece unas condiciones muy atrayentes con unos royalties mayores que en las editoriales tradicionales y, sobre todo, la posibilidad de conservar los derechos del libro. Porque aunque parezca un iluso mi ilusión principal no es que me publique una gran editorial sino más bien que alguna productora cinematográfica me propusiera una adaptación al cine. Finalmente, cansado de tanta autopromoción necesitaba cierto apoyo editorial. Creo que Falsaria ayudará al libro a seguir creciendo. Por mi parte me gustaría aportar mi granito de arena a que el sello siga consolidándose de forma vertiginosa como hasta ahora.
¿Deseas comentar algo más?
Agradecer a Falsaria su trabajo con el libro y su profesionalidad. No quiero dejar de mencionar a mi ilustrador, Mika Villalba, que ha colaborado activamente en la creación y promoción de la obra. Y a mi mujer y familia que me aguantan todo el día con la cantinela de “yo he venido aquí a hablar de mi libro”. A los potenciales lectores invitarles a pasar una terrorífica noche de Halloween. Estoy seguro que no les decepcionará su lectura. Y, por último, ¡Felices fiestas a todos!





Batu
Coincido en el ítem de que es más difícil escribir género como humor o terror, sobre otros como el drama. Se espera más de ellos. Por lo demás, excelente entrevista, me agendo el libro.
Saludos.-
Paloma Benavente
Para los amantes del género de terror, esta es una lectura trepidante y escandalosamente emocionante. Muy recomendable, desde luego.