-Este se va a enterar de lo que vale un peine –pensó mientras avanzaba resuelto hacia el caballero. – ¿Sabe usted el precio de este objeto? –le espetó blandiendo el peine delante de su cara.
-Ahora mismo me pone usted en un brete –acertó a contestar el otro.
-¡Faltaría más! Si me disculpa, lo hago en un santiamén –respondió el primero.
-¿Un santiamén? –preguntó extrañado-. Disculpe pero no le entiendo. En catequesis siempre andaba en Babia –añadió.
-¡Hombre! ¿Ha estado usted en Babia? –indagó sorprendido el primero. Yo mismo soy leones. Si me da su número de teléfono cualquier día le llamo para salir de picos pardos –añadió guiñándole un ojo con picardía.
-¡Atrevido! – exclamó visiblemente ruborizado – ¡Se le ha visto a usted el plumero! Sabía desde el principio que yo era calvo…




DavidRubio
Divertido juego de frases hechas. Felicidades porque son ejercicios complicados. FELIZ NAVIDAD
Mabel
Me encanta el relato. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
LEOX
Bien llevado el juego verbal. Enhorabuena.