HOY, SAN TELMO
Son las tres de la tarde y aunque es otoño, el sol brilla con tanta intensidad como a mediados de enero. La calle Defensa es un caos, como cada domingo, atestada de brasileños, alemanes, franceses y viajeros de todo el mundo. A la multitud de turistas extranjeros se le suman los turistas de Buenos Aires, ésos que aprovechan el día de descanso para vagar por la ciudad.
En medio de tanto bullicio, uno de los caminantes dice basta; el calor es insoportable y necesita refugiarse en algún lugar, así que no lo piensa dos veces cuando se mete en una galería que promete darle alivio de los gritos y sol abrasador. Suspira por la dicha de deshacerse de aquella molestia y repara en lo que lo rodea: las paredes son de un blanco inmaculado, con detalles en rojo desvaído en los marcos de las muchas ventanas y antiguos aleros de teja. La vegetación que allí se esconde es encantadora, enredaderas que se agarran a cualquier lugar, con grandes flores rosas, tejiendo un techo que deja entrever, entre las verdes hojas, el claro azul del cielo. La postal la completan un patio adoquinado, algunos bancos de madera, otros de hierro blanco, canteros y faroles.
Entonces el turista de Buenos Aires presta un poco más de atención, nota que hay varios locales dedicados a la venta de antigüedades y que una escalera conduce a un primer piso, donde funciona un ristorante. La galería tiene diversos pasajes, algunos sin salida, que salvaguardan las maravillas ocultas en pleno centro de San Telmo. Es un sitio agradable y agradece a la multitud que se empuja afuera por haberlo obligado a descubrirlo. ¿Por qué un lugar como éste está escondido? ¿Cuál es su historia?, son las preguntas que automáticamente aparecen en su mente.
Después se recorrer un poco la estancia —y preso de la intriga—, vuelve hasta la entrada de la galería y encuentra una placa que reza “Solar de French”. Ese apellido hace que su cerebro trabaje y lo relacione con la historia de nuestro país; entonces recuerda la Semana de Mayo y el cuento de las escarapelas que repartieron French y Berutti.
Efectivamente, el cuadro de mayólica hace referencia a ese French, el coronel Patricio Domingo M. French. Intenta recordar todo lo que sabe acerca de su vida, pero finalmente se rinde, saca el teléfono y busca en internet. Cuando aparece la información que necesita, se sienta a leer en uno de los bancos de hierro.
Cuenta la historia que aquella casona que él acababa de descubrir, fue construida en 1762 y que luego, doce años más tarde, un radiante día de noviembre, nació en ella uno de los protagonistas de la revuelta que más tarde liberaría al Virreinato del Río de la Plata de la dominación española.
Dentro de esos muros el joven Domingo, cuando tenía el oficio de cartero, alguna vez soñó convertirse en un coronel que luchara por su patria. Cerrando los ojos, el caminante casi puede verlo frente a su escritorio, mojando la pluma en el tintero, escribiendo en su diario, antes de salir a repartir los sobres que los vecinos se envían para comunicarse.
Domingo soñó, esperó, y al final le llegó eso que andaba buscando, su oportunidad: con la invasión de los ingleses, se alistó al servicio militar y luego, por su valiente desempeño, fue nombrado por el virrey Liniers como teniente coronel. Orgulloso de su pasado, confiado del futuro, alentó al pueblo a revelarse y junto a sus compatriotas, llevó adelante la Revolución de Mayo. Allí, se dice que junto a su amigo Don Antonio Berutti, repartió retazos de tela blanca, para distinguir a los que querían la libertad de los “realistas”, los simpatizantes de España.
Un hombre toca el hombro de nuestro turista, despertándolo del ensueño, y le pide que le saque una foto junto a su esposa. Entonces recuerda que está en el siglo XXI y no en 1810, que French hace tiempo que partió con otro rumbo, que San Telmo hoy es un lugar de atracción, no el escenario de la Revolución. Pero su cabeza no deja de imaginar los secretos que conoce ese lugar, las memorias, los amores, las heridas, los anhelos, y piensa que así como este solar atesora tantas historias, muchos otros de la ciudad también lo hacen. Son pequeñas partes de un rompecabezas, de una narración que escapa a los ojos de los peatones, que deambulan por las calles sin saber dónde están. Y con esa idea, y una sonrisa dibujada en los labios, se despide imaginariamente de Domingo French y se marcha en busca de otros rincones históricos de la ciudad.




Cyrano de bergerac
Hola Magui me encanta como describes los lugares intercalando
los personajes, me ha gustado mucho.
Un saludo cordial y mi voto
Magui
Gracias por tus amables comentarios. Besos!
Mabel
Es precioso el lugar y muy interesante. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Magui
Muy, muy bonito Mabel, sobre todo para refugiarse en una tarde de sol. Un beso
Txentxo
Me reafirmo en conocer esa bella ciudad. Gracias por llevarme a élla con tu relato. Te voto y te sigo. Magui, por cierto, veo que me sigues, pero no sé si te gustó mi relato. No veo tu voto. Saludos
Magui
Es un placer hacer una pequeña guia turistica a la distancia. Y claro que me gustaron tus relatos, te dejé algunos comentarios! Un beso
Gaby
Hermoso relato de esta, hoy día, galería comercial! A mi me encanta ese sitio. Soy venezolana viviendo desde hace tres años en Buenos Aires, hermosa ciudad fácil de querer! Mi voto y un abrazo.
Magui
Verdad que es un lugar precioso, Gaby? Que suerte que te hayas encariñado tanto con esta ciudad. Un beso!
Patxi-Hinojosa
Precioso y didáctico relato, amiga Magui, que por unos instantes nos sumerge en esa Buenos Aires que me encantaría visitar algún día. Te doy las gracias por ello, aparte de la enhorabuena. Mi voto y un fuerte abrazo.
Magui
Muchas gracias, y ya sabes: eres bienvenido cuando gustes!. Un beso.
4hands
Sin alguien que nos cuente lo que pasó nos quedamos en lo bonito. Pero a poco que nos lleven de la mano ya estamos en ese pasado. La verdad, Magui, es que con un pequeño giro (¿el mismo French en su escritorio, que levantando su mirada nos interroga la lealtad?) ya estarías jugando con el tiempo, como el gran Borges que tanto amó a su ciudad. El tiempo como accidente, en una ciudad llena de rincones increíbles que están esperando para atraparnos.
Magui
Es increíble como uno inconscientemente recorre lugares llenos de mágicas historias que están esperando ser descubiertas. Mi objetivo es encontrarlas.
Te agradezco el tiempo que invertiste en leer y comentar este artículo, un beso!
Manger
Estupendo relato que nos lleva de la mano desde el principio, Magui. Muy bien escrito, un estilo muy logrado. Me ha gustado. Mis felicitaciones y un afectuoso saludo. Felices fiestas navideñas.
Magui
Gracias por tus palabras. Felicidades para vos también. Un beso