Él abrazaba con fuerza a su pareja, metía entre su cabello sus dedos, acariciaba con delicadeza su tersa piel, besaba tiernamente aquellos labios carnosos y rojos, contemplaba con mucha ternura a aquella mujer que le hizo sentir por primera vez las sensaciones del amor, y la posesión del dios Eros, pero sentía una profunda y terrible tristeza al ver que su pareja permanecía en su sueño profundo del cual no parecía despertar, por no ver el color de los ojos de su amante, y por la amarga seriedad en la expresión de su rostro, para borrar esa fatal expresión de su rostro con sus manos le dibujó una pequeña sonrisa, de prisa la volvió a recostar en la plancha y la cubrió con la sábana blanca, cuando escuchó que alguien entró a la morgue.
Hades-kalokagathos



Mabel
¡Impresionante! Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Moebius
Qué bueno y qué siniestro. Me ha gustado. Mi voto…
Ale
Un buen micro Hades, solo unos pequeños errores ortográficos, te dejo mi voto.
Abrazos!!!!
Hades-kalokagathos
Gracias, ya lo corregí
jfpoe
Muy romántico jaja. Saludos.
Luis
Relato espectacular. Siniestro y romántico a la vez. Los errores ortográficos que contiene, no deben de quitarle merito.
Hades-kalokagathos
Gracias por el comentario, Ya corregí el texto
VIMON
Muy buen relato, paisano.
Hades-kalokagathos
Gracias paisano, Vimón.