Las aventuras del Capitán Klistchko: I

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El Capitán Klitschko, retirado hace largos años de la navegación marítima, vive solo en el rancho, esto es: un solo ambiente, de adobe con techo de paja, sin ventanas y con una cortina que hace de puerta. Una catrera, una mesa, un baúl y dos bancos son los únicos muebles de la casa, convenientemente ubicada bajo la sombra de dos caldenes y frente al horizonte de arena que se extiende a lo largo y ancho de la región. En los alrededores los chivos arrancan hasta la raíz de las pocas matas de pasto. Los perros ladran, alguien se acerca. Klitschko sale para ver quien llega.

- ¿Cómo anda, vecino? - quién saluda es Domingo Cáceres, hijo de los puesteros de la zona, primeros moradores de la región.

- Acá, tirando para no aflojar.

- Veo que sigue rengo.

- Si, pero es solo un golpe. La peor parte se la llevó la chata. No sirve ni para hilacha. Venga, pase, tómese unos mates. ¿Y usted que cuenta, Domingo?

- Na’, que vamo’ a contar. Lo de siempre. Ahí la tengo a la vieja con el chagas, miré que yo lo pienso, pero es una cosa que no tiene sentido. ¿Que le voy a decir? disgracia de pobre, vió. Pa’ colmo no llueve. Ya no sé que mas profundo cavar pa’ sacar agua pa’ los animales. Y roguemos que haiga viento que mueva un poco el molino, sino no se que vamo’ a hacer.

- ¿Y el río?

- No, el río sigue seco. Ahí dicen que los gobiernos están hablando. Pero, desde que era chiquito que están hablando, y no solucionan nada. Nos dicen que hay que esperar, que hay que tener pacencia. ¿Y qué le vamo’ a decir? Esperar que abran pa’ las elecciones una compuerta, pa´ que baje un chorro como de la canilla, y después que la vuelvan a cerrar. Y si te he visto no me acuerdo…

- Si, esos los único que saben es hablar. Mire que he viajado y conocido funcionarios de todo tipo, traje y color y están todos cortados por la misma tijera. Hablan y hablan, como si con palabras pudieran solucionar los dramas del mundo. Mientras, nosotros aquí, rogando para que caigan tres gotas para los animales, y ellos allí, en sus mansiones, con sus piscinas, con sus jarras de agua fresca. Pero que le voy a contar.

- Doña Rosa dice que hay que protestar. Y yo le juro por Dió’ que haría cualquier cosa pa’ que vuelva el río., como cuando era niño, vió.

- ¿Cualquier cosa? Inquirió Klitschko, como buscando una confirmación. Los ojos le centelleaban y mantenía el rostro tieso como una roca.

- Mire, haría como en las películas. Le metería una bomba al dique y que vuele todo al diablo. Pero cambiemos de conversación porque me subo al zaino y empiezo a repartir balas pa’ todos lados.

- Tranquilo, Domingo. Acá estamos usted y yo nada mas. Guarde toda esa bravura para cuando valga la pena.

- Lo que pasa es que uno ya no puede mas, vió. El río está seco, no llueve, y ni siquiera hay agua pa’ los perros. Solo queda ir al pueblo a comprar un poco de agua en botella pa’ que beban las criaturas y rezar pa’ que Dios se apiade de nosotros.

- Tiene razón, en estas circunstancias, un poco de bala y fuego no se le niega a nadie.

Domingo ríe, después de todo lo suyo es pura palabrería. Pero Klitschko lo tiene decidido hace tiempo: volar el dique y que todo se vaya al demonio.

Hacia el poniente, el sol se tiñe de rojo. Domingo y el Capitán montan a sus caballos y salen rumbo al puesto de los Cáceres.

Continuará…

 

 

Comentarios

  1. Mabel

    24 marzo, 2015

    Me encanta esta historia, Cristian. Un abrazo y mi voto desde Andalucía

    • Cristianp

      25 marzo, 2015

      Gracias, Mabel. Esperemos que te siga gustando porque…. “esta historia continuará”…

  2. Cartorry

    24 marzo, 2015

    Interesante, amigo Cristianp. Mi voto y un saludo.

  3. Patxi-Hinojosa

    25 marzo, 2015

    Esperando ya la prometida continuación, te comento que me gusta la deriva que lleva este estupendo relato, amigo Cristianp. Mi voto y un fuerte abrazo.

    • Cristianp

      26 marzo, 2015

      Vamos a hacer lo posible para que este relato no naufrague cerca de la costa. Un abrazo.

  4. Rocofredo

    26 marzo, 2015

    Me he sumergido en el relato de principio a fin, esperando la secuela y su rumbo un saludo.

  5. Skuld

    26 marzo, 2015

    Fantástica narración que promete. Un abrazo.

  6. VIMON

    26 marzo, 2015

    Excelente, muy bien manejado el lenguaje de la gente del campo. Saludos con mi voto.

  7. Cristianp

    27 marzo, 2015

    Gracias Rocofredo, Skuld y Vimon por sus comentarios. Muchos saludos.

  8. Moebius

    1 abril, 2015

    Muy bueno, Cris, me ha gustado mucho este segundo capitulito, es muy visual. Y me encanta cómo redactaste el hablar de Domingo. Solo una cosita, revisa un par de errores menores de ortografía para que quede aún mejor. Mi voto y un saludo.

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