Mi personal homenaje a Terry Pratchett

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La semana pasada me enteraba en el foro Leyenda.net de esta noticia: Ha muerto Terry Pratchett

http://www.elmundo.es/cultura/2015/03/12/5501b1dbe2704e0d628b456c.html

Por fin, el hombre del sombrero (como le gustaba hacerse llamar al autor) fue a encontrarse con su querida Muerte, a la que tantas veces había retratado en sus narraciones como uno de sus más carismáticos personajes.

Pratchett es uno de los escritores que rompe mi hipótesis de que, para ser escritor de fantasía superventas, al menos tienes que tener una inicial en tu apellido (ya sabes de donde viene lo de R. R. López).

Ahora se quedan huérfanos personajes tan queridos y entrañables como Cohen el Bárbaro, Yaya Caravieja, Rincewind, El Bibliotecario transformado en orangután, Zanahoria… Pero algo me dice que sabrán sobreponerse a la pena y cuidarse solos, porque gran parte de la obra de Pratchett, a mi entender, va de eso, de tirar para adelante sin importar cuán adversas sean las circunstancias, usando tus recursos lo mejor posible, aunque sea para enfrentarte a los horrores de las dimensiones mazmorra usando solo un calcetín lleno de arena.

¡Terry Pratchett ha muerto, Larga vida a Terry Pratchett!

Terry es uno de mis ídolos literarios, fuente de admiración e inspiración a partes iguales. Entre los autores que más me han influido se cuentan varios. Mi primera experiencia reveladora con un libro fue leyendo a Eduardo Mendoza, que me descubrió una forma de narrar incisiva, mordaz y tremendamente divertida. Lovecraft, por su parte, me sorprendió con su portentosa imaginación y su sentido del horror inconmensurable. Clive Barker ya me había captado en el cine con sus impactantes cenobitas, y me hizo plantearme como podría haber plasmado tan macabra imaginería en un universo de papel y tinta. Pero Pratchett me hizo llegar a un nivel más allá, al conseguir combinar la ironía de Mendoza y su crítica mordaz del nuestra sociedad con la fantasía, no solo ya de Lovecraft, sino con el género de la fantasía épica, ámbito que yo había abandonado hacía un tiempo por hastío debido a la saturación de lecturas, pues parecía que ya se había agotado la originalidad del género.

Mientras leía los devenires de Rincewind me di cuenta, fascinado, de que se podía combinar fantasía con humor dando como resultado una mezcla tremendamente divertida y que, además, podía realizar críticas enmascaradas a muchos aspectos de nuestra sociedad y reflexiones muy profundas disfrazadas en forma de ingeniosas ocurrencias. Gracias a él me animé a seguir escribiendo, hasta terminar mi primera novela de la serie Historias que no contaría a mi madre, al ver que la mezcla de temas fantásticos y humor podía tener un sitio en el mundo editorial.

Por supuesto, esta complejidad pasaba desapercibida par el gran público, que desdeñaba sus novelas por tratarse de Literatura fantástica, algo poco serio y sin poso intelectual alguno.

Caían en el error de confundir irreverencia con frivolidad, humor con futilidad, siendo ellos los que pecaban de superfluos al dejarse llevar por este prejuicio, a causa del cual se perdieron reflexiones tan agudas y acertadas como algunas de las que a continuación te dejo:

«El problema de tener una mente abierta es que la gente insiste en entrar dentro y poner allí sus cosas».

Cavadores

 

«La verdad quizá esté ahí fuera pero las mentiras están en tu cabeza».

Papá puerco

 

«A los dioses no les gusta que las personas no trabajen mucho. Las personas que no están ocupadas continuamente pueden empezar a pensar».

Dioses menores

 

«La gravedad es una costumbre difícil de olvidar».

Dioses menores

 

«Dale fuego a un hombre y estará caliente un día, pero préndele fuego y estará caliente el resto de su vida».

Jingo

 

«Si los gatos parecieran ranas, enseguida nos daríamos cuenta de lo desagradables y crueles que son esos pequeños bastardos. Estilo. Eso es lo que la gente recuerda».

Lores y damas

 

«Se le consideraba algo así como un intelectual porque algunos de sus tatuajes no tenían faltas de ortografía».

Papá puerco

 

«La historia tiene la costumbre de cambiar a las personas que se creen que la están cambiando a ella».

El país del fin del mundo

 

«Conozco a las personas que hablan de sufrir por el bien común. ¡Nunca son ellos, joder! Cuando oyes a un hombre gritar: ¡Adelante, bravos camaradas!, verás que siempre es el que está detrás de la jodida roca enorme, y el único que lleva el casco realmente a prueba de flechas’».

Tiempos interesantes

 

«En el interior de cada anciano hay un joven preguntándose qué demonios ha pasado».

Imágenes en acción

 

«La vida es un hábito, resulta muy difícil dejarlo…»

El segador

 

«ESOS QUE VES ALLÍ SON MORTALES, prosiguió la Muerte. ESTARÁN EN ESTE MUNDO APENAS UNOS CUANTOS AÑOS Y SE LOS PASAN COMPLICÁNDOSE LA VIDA. ES FASCINANTE. SÍRVETE UN PEPINILLO».

Mort

 

Menos mal que el tiempo es como Zanussi, que a veces te da la razón, y poco a poco este autor fue ocupando su lugar, al menos en el Olimpo de las letras anglosajonas, porque, a mi entender, en la esfera hispana eran muchos los que aún desconocían su genio, aunque el efecto de querencia que tiene la muerte en la obra de un artista parece haber espoleado al personal y ahora le salen lectores hasta de debajo de las piedras, se le menciona en medios “serios”, y se le concede un crédito que quizás en vida pasó inadvertido. Pero, si es para bien, bienvenido sea, al menos me da la oportunidad de conectar con más personas que aprecien la obra de este maravilloso escritor.

Su obra es prolífica, y como toda obra prolífica, con altibajos. Personalmente tengo que distanciar sus lecturas en el tiempo, pues su estilo es tan característico que, tras varios libros, debo que hacer una pausa, pues en los libros que no son tan geniales su imaginería puede llegar a resultar un poco repetitiva, cosa, que por otra parte, es comprensible cuando has escrito 40 novelas de una misma serie.

Ya me gustaría ver a mi a Harry Potter conservar la frescura de sus aventuras tras 20 libros, ya. Se iban a quedar los magos sin palabros inventados para los hechizos y empezarían a coger las palabras del sueco en lugar del latín: Stekt ägg med potatis!. En vez de ir por la escuela de magia con todo el mundo diciéndole “Harry Potter, eres el famoso Harry Potter, aunque nunca hagas nada, Harry Potter”, la gente dirá “Buff… ya está aquí el pesao del Harry Potter ese…”.

Pero tener semejante prole literaria le ha permitido también explorar de forma crítica muchos y diversos temas de nuestra sociedad utilizando diferentes aspectos y zonas del Mundodisco como metáfora. La religión, la corrupción política e institucional, la industria del cine, el mundo de la música, las desigualdades sociales… Podría decirse que el Mundodisco plasma la corrosiva visión que Pratchett tenía del mundo real.

Así que, si quieres adentrarte en un universo que te hará pensar y te divertirá a partes iguales, tienes todo un mundo con forma de disco por descubrir. Eso sí, ten cuidado al asomarte al borde, no te vayas a caer por La Gran Catarata.

Este escritor ha tenido un epílogo a la altura del carisma que le caracterizó en vida, puesto que, en su cuenta oficial de Twitter, ha aparecido el siguiente tweet póstumo que, traducido del inglés, dice así:

«Terry cogió a la Muerte del brazo y la siguió a través de las puertas y hacia el desierto negro bajo la noche sin fin».

Sirva este post como celebración de su obra y mi más sentido homenaje.

 

A más ver

 

R. R. López

Comentarios

  1. Mabel

    18 marzo, 2015

    Muy buen homenaje. Un abrazo y mi voto desde Andalucía

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