ella está dormida en mi cama
navega por sus sueños mientras
su estómago se mueve, casi
imperceptiblemente,
en el milagroso fenómeno
de la vida
sus ojos miran a sitios que
yo no puedo ver
su piel esconde el calor de
todos los volcanes que no
conocemos
su sombra alcanzó a cubrir
mis penas, encendió la
llama de los sentimientos
descarriados
las gaviotas lo celebran y se
lo chivan al viento y fuera
las mariposas trapichean
suerte a las flores
ella duerme en mi cama y
ahora se gira y se tumba
sobre su costado
derecho
ronronea, ligera y
dulcemente y sus sonidos
se convierten en susurros
de miel que derriten mis
placeres
atrapado en la perezosa
comodidad de mi tiempo
las palabras vinieron y
se fueron
me mantengo a la espera
de la única forma
que se, descifrando
vagamente el tamaño
de las nubes, estudiando
la profundidad
y el coraje
entretanto
ella levanta la cabeza
amaga con despertarse
sus ojos me buscan
Sigue durmiendo, dulce niña,
no despiertes todavía
sigue rellenando los huecos
vacíos de mis entrañas con
todo ese material brillante y frágil
del que están hechos
tus sueños





Mabel
Los sueños están hechos de muchas cosas, según la forma que le des, pero esa apariencia que nosotros formamos tan nuestra, son solo sueños que idealizamos. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Gusadro
Me recuerda mucho a un cuento peregrino del “Gabo”. Muy buen poema, tenuemente romántico, más que nada parecía una oda. Un saludo y mi voto.
Franz N. Ryman
Bello poema FEFO. Mi voto y un saludo.