Hoy asistí a un funeral, era el funeral de mi corazón. Había muerto por uno de tantos desencuentros en el amor.
La cama se rebeló por usarla en noches sin compañía, es por ello que no duermo ni de noche ni de día
Los besos se van a una especie de limbo o vacío temporal, ya que a ti no te los puedo dar
Los llantos desconsolados ya no se producen, se han debido cansar y de sus aguas han hecho estancar un extenso mar
Aquella ciudad de políticos corruptos, de juventud hippie y de naranjas robadas, echa de menos ver los paseos de nosotros cuando éramos una pareja perdidamente enamorada
¿A qué sabe la nada? Eso se pregunta mi almohada, cuando la cama tiene algún momento de consideración, hasta que vuelve a entrar en completa rebelión por el amor que perdió
Solo el balcón de mi habitación es el que retiene aquellos bonitos recuerdos, por eso no lo quiero abrir, porque tengo la sensación de que cuando lo haga ellos escaparan, aunque fantaseo que al abrirle te encontraré con el azabache Megane…
Hasta el final, juré no volverte a fallar y aquí hasta las últimas consecuencias me tendrás.





Mabel
Me encanta. Un abrazo y mi voto desde Andalucía