Cuando me eches de menos

Escrito por
| 965 | 1 Comentario

-¿Qué te pasa?-

 

-Nada.

 

-¿Y ese gesto?

 

-¿Qué gesto?

 

-Ése… Lo haces siempre.

 

-¿Cuál?

 

-Morderte el labio. Lo haces siempre.

 

-No me muerdo el labio. Lo que hago es… ponerlo así… dentro de la boca… ¿Ves?

 

-Eso es morderse el labio.

 

-No, no. Mira… así.

 

-Sí… ya veo. Bueno, ¿y por qué estás enfadada?

 

-¡Que no lo estoy!

 

-Te pasa algo.

 

-¡Que no!

 

-Venga, dime.

 

-…

 

-¿Qué te preocupa?

 

-¿Para qué quieres que te lo cuente? ¡No me mires así como si te importase!

 

-¡Claro que me importas! Venga, cuéntamelo.

 

-Dame un abrazo.

 

-¿Era eso? ¿Un abrazo?

 

-¡No seas tonto!

 

-¿Entonces…?

 

-Estaba pensando…

 

-¿Qué?

 

-Estaba pensando en lo que pasará cuando te vayas.

 

-Ya hemos hablado muchas veces de eso. No tienes porqué preocuparte.

 

-Te olvidarás de mí.

 

-No lo digas así que me pones triste. Claro que no te olvidaré. Estaré pensando en ti todo el día.

 

-¿Y quién te dice que no conocerás a otra chica?

 

-Conoceré a chicas, a chicos, amigas, amigos, gente… Es normal.

 

-Es normal que te busques otra novia si la tuya está lejos.

 

-¡No digas tonterías! Mírame… Eh, mírame. ¿Cómo quieres que te diga que te quiero?

 

-Déjalo… no importa.

 

-Venga, no me gusta verte así.

 

-Pues no me mires.

 

-No te pongas así, por favor. Ven aquí… Ven, anda… Necesito darte otro abrazo.

 

-Y yo…

 

 

-¿Me echarás de menos entonces?

 

-Te echaré de menos y echaré de menos estos momentos.

 

-¿Qué momentos? ¿Cuándo discutimos?

 

-No, tonta. Cuando estamos así abrazados. Cuando dejas caer tu cabeza sobre mi hombro. Cuando juego con tu pelo. Cuando te acaricio y tú suspiras. Cuando miramos los dos al infinito…

 

-¿Dónde has leído todo eso?

 

-¡En ninguna parte! ¿Por quién me tomas?

 

-¿Entonces, se te ha ocurrido espontáneamente todo ahora?

 

-Claro, ¿qué pasa? ¿Acaso no puedes inspirarme cosas bonitas?

 

-Supongo… pero pensé que era de Neruda o alguien así.

 

-¡Que va! De Neruda es: “La noche está estrellada y tiritan, azules los astros, a lo lejos.”

 

-No me gusta.

 

-Si leyeses el poema entero te gustaría.

 

-¿Quién va a hablarme de poesía cuando tú no estés?

 

-No sé… tal vez seas tú la que me olvides.

 

-¿¡Estás tonto o qué!?

 

-Puede ser. Puede que seas tú la que conozcas a otro y te olvides de mí.

 

-Yo jamás haría eso…

 

-Lo sé.

 

-No quiero que te vayas.

 

-¿Y qué puedo hacer?

 

-¡Renuncia a todo y quédate aquí conmigo!

 

-Qué graciosa…

 

-Era broma. Sé que esa beca es muy importante para ti.

 

-Siempre podrás venir a verme.

 

-No creo que mis padres me dejen ir sola.

 

-Bueno, pues vendré yo a buscarte como si fueras mi niña.

 

-¡Soy tu niña!

 

-Claro, claro…

 

-Te echaré de menos… ¿Y tú?

 

-No sé… tal vez.

 

-¿Tal vez?

 

-Tal vez no.

 

-¡Sigue así y vas a irte con la marca de una buena bofetada en la cara!

 

-Es que me encanta ver como te muerdes el labio cuando te enfadas.

 

-¡No me lo muerdo! Solo me lo meto entre los dientes.

 

-¿No era en la boca?

 

-No, no. Entre los dientes. Así… ¿ves?… En la boca… Entre los dientes, quiero decir.

 

-¿Y eso no es mordertelo?

 

-No.

 

-¿Me das un beso entonces?

 

-Ahora no. Me has hecho enfadar.

 

-Se te da muy mal hacerte la enfadada.

 

-Y a ti el fingir que no vas a echarme muchísimo de menos.

Comentarios

  1. Imagen de perfil de Mabel

    Mabel

    17 abril, 2015

    La distancia hace que nos olvidemos poco a poco de esos momentos que vivimos, hay ocasiones en las que es mejor estar solo para poder así valorarse como persona. Un abrazo y mi voto desde Andalucía.

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Abrir la barra de herramientas