Dos fieros guerreros peleaban en un combate singular, uno con su potente espada, el otro con un impenetrable escudo. En el cielo brillaba con su plateado haz, una media luna con forma de ojo cerrado durmiendo en el sombrío lienzo de la noche.
Los guerreros chorreaban con su sangre y vísceras, cansados, estocada tras estocada se mataban solo para volverse a levantar y continuar con la batalla por un milenio más.
Entonces, sin que nadie lo avisara, el gran ojo en el cielo se abrió como un sol ardiente y las sombras combatientes se esfumaron sin dejar rastro, como si nunca hubiesen existido.
Solo la conciencia del ojo abierto quedó, como una luz fulgurante en el cielo iluminado. Las sombras se fueron a esperar que el ojo se volviera a cerrar en su sueño profundo, para seguir con su eterna guerra en una noche nueva.




Manger
Buen micro, amigo Nestor. Un cordial saludo.
Mabel
Excelente micro de terror. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Gusadro
Buen micro. Interesante planteamiento y con un peculiar misterio. Saludos y mi voto.
VIMON
Buen micro, Néstor.
Skuld
Muy buen cuento. Saludo.