Al mirarte, pierdo parte de mí.
Alzan vuelo los cernícalos
como espantados de repente
Al contemplarte vívidamente
como un niño embelesado
sin dejar volar los párpados
no reflexiono. Permanezco.
Afilo mis pupilas en tu boca.
Toda flexión pasiva o desaforada
forma parte de mi colmena mental
miríada de zánganos que intrépidos
se desbordan a través de mis ojos.
Al mirarte, trazo tu aire en perfil.
Naces cual flor de loto en la caverna
radiante y silenciosa en el lago.
Al contemplarte cegadoramente
como si anduviera sobre un glaciar
más allá de todas mis fronteras
encandilas mi voluntad. Perduras.
Palpitante obstinación que me eleva.
Pero estamos distantes, esta mañana.
Tú en Reikiavik, yo en Paso Drake.
Debo apartar de ti la mirada, por si acaso
en una décima imperceptible de segundo
debo avanzar con el sol, construir castillos
puentes y sendos paisajes que maravillen
tu campo de visibilidad, tu instinto. Persisto.
Buscaré una rendija que me lleve a tu vergel.
De Formas de una visión





Lorena Rioseco Palacios
Hermosas imágenes llenas de persistente fragancia a amor,felicitaciones y mi voto querido Leo!!
Mabel
Es preciosa. Un abrazo y mi voto desde Andalucía