Quisiera invitarte un café, pero no sabría cómo reaccionarías, no eres de esas a las que un par de palabras bonitas hacen ruborizar, no eres de esas a las que con un abrazo podrías atrapar. Y quizá eso es lo que me guste de ti, que pareces ser fuerte y débil a la vez, hermosa y arrogante también, no te dejas llevar por la tempestad, aunque muchas veces pareces tambalear.
¿Cómo invitarte a un café? Cuando si hasta verte de espaldas me pone nervioso, sentir tu voz a lo lejos me acelera el
corazón, y cuando te tengo cerca, como negar que cuando te tengo cerca siento que se me baja la presión.
¿Por qué invitarte un café? Si algunas veces siento que no te importa lo que pienso, pero aun así contigo me siento libre, sin ti me siento incompleto; me siento completamente inútil cuando no te veo, ¿por qué? No lo sé, simplemente te has adentrado en mi ser; tus ojos son la ventana al mundo del que tanto habló platón, ese mundo rodeado de pureza, de belleza, ese mundo inmaterial del que he llegado a creer has escapado; ¿Cómo lo haces? ¿Cómo me has envuelto tanto en ti? ¿Qué estrategia has utilizado? ¿De qué manera lo has logrado? Son algunas preguntas que me han surgido sin pensar y queriendo saber la respuesta no me he atrevido a preguntar.
Te invitaré un café, un café negro; como mi color favorito, negro, como el café de tus ojos, negro, como un día sin ti, negro, como una noche sin luna… Te invitaré un café, un café para compartir contigo, un café por todo el tiempo que te he esperado, un café por este momento en el que has llegado.
Te invitaré, uno donde sólo seamos tú y yo; un café para ti, un café para mí. Un café para dos…




Sólo.D
Bienvenido!
Me gustaron los sentimientos transmitidos, me he sentido así.
Mabel
¡Me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido
guardiña
¡ Me gusta mucho con lo sentimiento que escribes. Un relato hermoso, preñado de bellas palabras, y real como la vida, por ello te lo mando a portada. Enhorabuena. Un saludo.
VIMON
Muy buen texto. Saludos y mi voto.