Caída libre

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Me enamoré de la clase de hombre que detestaba: arrogante, mujeriego, mafioso, imposible de fiar. Sin embargo, me prometió que me crecerían alas y le creí; entonces, justo antes de una cálida medianoche, con la luna llena cómo único testigo de la metamorfosis, subí hasta un noveno piso, desde donde sin dudarlo, me lancé al vacío. La liberación inicial que sentí fue despojada unos pocos segundos después por el terror, cuando me di cuenta que mi piel no se convertiría en plumas, cuando fui consciente que iba en picada al suelo, donde me estrellé de lleno contra el pavimento, hiriéndome sobremanera el alma, antes que el cuerpo.

 

Tengo dos tercios de los huesos rotos, una prescripción médica para la desintoxicación de ese hombre y, aún así, mi dolor más grande no lo alivian los analgésicos.

Comentarios

  1. Vilma

    10 junio, 2015

    De estas caídas se aprende a no precipitarse sin paracaídas. Porque digan lo que digan, esa aventura no es divertida. Un abrazo

  2. Manger

    10 junio, 2015

    Excelente micro, amiga Magali. Mis felicitaciones y un afectuoso saludo.

  3. Joaquín.Solari

    10 junio, 2015

    Excelente micro.

    Como canta Joaquín Sabina: «Que no te vendan amor sin espinas»

    Siempre se cae, eso es inevitable, tan inevitable como enamorarse, no podemos saber de quién nos enamoramos; nos enamoramos y ahí está, eso es todo, luego, el tiempo nos hace acreedores del conocimiento de quien nos enamoramos.

    Duro, durísimo micro.

    Mi voto y un cálido abrazo.

  4. Jorge.Fénix

    10 junio, 2015

    Creer en la persona equivocada por no creer en uno mismo, buena manera de tatar ese tema. En mi opinión, habría más recursos al escribirla en tercera persona, aunque esta manera también tiene su originalidad. Mis saludos y mi voto.

    • Magali.Barletta

      16 junio, 2015

      Gracias por la recomendación Fénix, creo que me metí mucho en el personaje…por eso la primera persona. Un beso!

  5. Mabel

    10 junio, 2015

    ¡No se puede fiar uno ni de su sombra! Un abrazo Magali y mi voto desde Andalucía

  6. Gusadro

    11 junio, 2015

    Él era un fabricante de mentiras… Hoy los de Falsaria están que me hacen escuchar bellas canciones del pasado. Buen micro (Escucha la canción cuyo título casualmente es como su inicio), saludos y mi voto.

  7. dajo

    11 junio, 2015

    Al alma herida, solo la cura, un nuevo amor; menos tóxico.
    Saludos con voto.

  8. Alberto

    12 junio, 2015

    Estás anécdotas te enseñan a ser más desconfiada. Buen relato. Saludos.

  9. guardiña

    16 junio, 2015

    ¡ Felicidades Magali. Me gusta mucho tu texto. Es la primera vez que te leo. Te doy la bienvenida y por supuesto seguiré buceando por tus relatos. Un saludo.

  10. Pipeline

    17 junio, 2015

    Con razón se habla del «arrebatamiento» amoroso, uno deja de ser dueño de sí mismo, pero la realidad tarde o temprano se impone, aunque sea de forma dolorosa. En pocas líneas una certeza descripción del enamoramiento y el desencanto que le sigue. Enhorabuena.

  11. KARINA ANDREA ALOI

    22 junio, 2015

    Si sabré de ello, mi Querida Magalí!. Por suerte para nosotras, luego del dolor, llega el aprendizaje. Experiencias semejantes ENSEÑAN una vida!. 🙂 ADELANTE!

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