Polska: mi país literario

Escrito por
| 236 | 27 Comentarios

Miro a través de la ventana el invierno de Poznań. Veo de reojo los ojos azules y el cabello rubio que me observan desde el comedor mientras retoca alguno de sus últimos versos. Veo a Asia sentada en el sofá, pensativa. Arruga la nariz, señal de que está concentrada: será mejor que la deje hacer. Fijo los ojos en la página en blanco que hay delante de mí. Pienso en la poesía; en los instantes que los poetas fotografían con letras, y, estando en Polonia, pienso, cómo no, en Szymborska, y eso que decía de que todos los poemas podrían llamarse Instante. Pienso en algunos de los instantes que he capturado con la pluma y transcrito en letras que, en ocasiones, me han desvelado pensamientos, sentimientos o sensaciones, que no sabía que había dentro de mí hasta que no he releído el resultado en la página. La poesía, después de tanto tiempo, no deja de ser un secreto: uno de los mayores secretos —también amores— de mi vida. Es un secreto porque no la entiendo, no soy consciente de cuál es su profundidad, de cuál es su fuerza real. Pienso, al mirar por la ventana y ver como los vecinos salen a recibir los copos de nueve que pronto cubrirán los adoquines y los colores de los tejados de Poznán, en lo mucho que estoy comprometido con la poesía de este país, de esta tierra de cuento de hadas que es Polonia. Pienso en los bosques, los pueblos rodeados de ríos que los convierten en pequeñas isla de color verde, y en los que me pierdo cuando empieza a latir bajo mi pecho la sensación de que un poema está a punto de nacer.

Cierro los ojos un instante, y la veo delante de mí: con su camisa blanca, su falda ajustada, sus tacones llamándome a cada paso que dan hasta acercarse. Veo sus ojos, su sonrisa traviesa y oigo como dice: Witam! Jak się masz? Le respondo que estoy bien, y ella me dice que me esperá en el restaurante del hotel. Después de besarme en la mejilla, solo un beso, se da media vuelta y se dirige a la sala contigua. No puedo reprimir el instinto de mirarla desde los tacones hasta la cabeza. No puedo resistir la tentación de sentir a la poesía en cada una de las fotografías que mi mente ha hecho de su cuerpo y de su alma. La poesía y la sensualidad, para mí, son hermanas. Subo las escaleras hasta mi habitación. Me siento en la silla que hay delante del escritorio. Todo huele a poesía. Veo como los versos que he estado componiendo hasta ese momento viven en este país literario. Oigo las voces de mis maestros. Oigo las voces de Adam Mickiewicz, de Adam Zajagewski, de Wisława Szymbroska, de Witold Gombrowicz. Oigo los poemas que he leído una y otra vez, las caricias en mi alma, siento que la poesía late en esta ciudad, en este país. Pienso en que un país que venera a sus poetas como a los mismo reyes, algunos de ellos están enterrados juntos en las catedrales más importantes, es un país que rezuma poesía por los cuatro costados.

De un salto, entro en la catedral de San Estanislao, Fara para los polacos, y dejo que mis manos se contagien con el tacto de la madera de los bancos, que mis ojos se bauticen con la tenue luz que entra por las cristaleras. Escucho el silencio de una fe que no dista tanto de la mía; aunque no crea en seres metafísico, sí creo en la poesía, en su fuerza, en su latido incontenible que me arrastra, una y otra vez, a locura de los versos desbocados como un río que no cesa, que no parará jamás, porque la poesía y este país están trágicamente unidos. Lágrimas de felicidad se deslizan por mis mejillas, que acarician la página que escribo. Oigo como Asia se levanta del sofá, como se acerca a mí y me rodea con sus brazos, como lo hiciera en el restaurante aquella tarde de otoño en la que la poesía y ella se unieron para siempre en mi alma. Acerca su labios a mi oído y me susurra: jeszcze polska nie zginęła. Giro la cabeza hasta encontrarme con sus ojos, sonrío porque sé que lo que ha dicho es cierto. Sé que Polonia aún no ha muerto, que la poesía no ha muerto ni morirá, mientras este país literario —el país literario que todos los escritores construimos con nuestras letras y en el que sentimos el latir de nuestra alma, de nuestra pasión desmedida y vital por escribir, por crear mundos confortables y llenos de belleza— siga latiendo dentro de mí.

Asia, la poesía, me toma de la mano y me dice que es hora de perdernos por las calles nevadas de la ciudad, que es hora de salir de la página y sumergirnos en la poesía de alguna plaza, de algún café o de algún restaurante. Me dice que ha llegado la hora de callar y de sentir este país literario.

Comentarios

  1. Ana-Stone

    26 agosto, 2015

    Qué bonito y que ganas tan grandes me han dado de hacerle una visita a ese país literario que pronto estará cubierto de nieve.
    Un saludo!

    • Michel-Richelieu

      17 septiembre, 2015

      Muchas gracias por tus palabras. Si tienes alguna vez la oportunidad de ir, hazlo… es un país de cuento de hadas. 🙂

  2. Manger

    26 agosto, 2015

    Genial… Ahora gustas esconderte en esta prosa tan natural, tan sensible y poética. Bello país en el que los poetas son reyes, querido Michel. Debes ser un hombre realmente feliz por ello. Mis felicitaciones y reconocimiento. Un fuerte abrazo.

    • Michel-Richelieu

      17 septiembre, 2015

      Me alegra que te haya gustado. Polonia tiene algo que es difícil de explicar con palabras (todos los países lo tienen). Y sí, me siento muy feliz cuando estoy allí. Muchas gracias amigo por tus palabras. Un abrazo. 🙂

  3. Mabel

    26 agosto, 2015

    ¡Qué belleza! Un abrazo Michel y mi voto desde Andalucía

  4. gonzalez

    26 agosto, 2015

    Es justa la foto para lo que escribiste! Me gustó mucho! Mi voto y un saludo!

  5. chelo

    26 agosto, 2015

    Fantástica expresión de los sentidos, mi voto

  6. Juanma.Arcos.Urrutia

    27 agosto, 2015

    Me ha gustado mucho, compañero. Te recomiendo que leas mis relatos ‘Sed de sangre’ y ‘El concierto maldito’, esperando encantado tu voto y tus comentarios. Saludos.

  7. Crónicas.de.una.española.en.Viena

    27 agosto, 2015

    Wow, wow, wow, me has dejado sin palabras, me has emocionado hasta lo más hondo. Sensibilidad y belleza a raudales. Gran talento. Me encantas.
    Un abrazo y mi voto

    • Michel-Richelieu

      17 septiembre, 2015

      Me alegra que te haya gustado y emocionado. Muchas gracias por tu amable comentario. Un abrazo. 🙂

  8. Manoli.Vicente.Fernández

    27 agosto, 2015

    El paraiso de los poetas, Michel. Gracias por este paseo virtual, ya quisiera poder pasear por esas calles literarias que tan bien describes. Enhorabuena, por el texto y el lugar. 🙂

    • Michel-Richelieu

      17 septiembre, 2015

      Manoli, sí el paraíso de los poetas. Espero que alguna vez puedas ir y lo sientas. Como he dicho más arriba: es un país de cuento de hadas. Un abrazo muy grande. 🙂

  9. alice.tictac

    27 agosto, 2015

    Precioso…

  10. Emafis

    27 agosto, 2015

    Me ha encantado Michel, es un escrito precioso, lleno de ternura.Me gusta como describes esa relación del poeta con la poesía, ese vinculo especial, ese deseo de describir los sentimientos, de abrir el alma y dejarnos conquistar por los sentidos.Un abrazo y mi voto.Felicitaciones 🙂

    • Michel-Richelieu

      17 septiembre, 2015

      Emafis, muchas gracias por tus palabras. Me alegra que a una poetisa como tu le haya gustado el texto. Un abrazo muy fuerte, artista. 🙂

  11. Tati

    28 agosto, 2015

    Hermoso Michel y además visual. Saludos.

  12. Valdiv

    11 septiembre, 2015

    Así ni me lamento del no poder viajar. Saludos.

    • Michel-Richelieu

      17 septiembre, 2015

      Jfpoe muchas por pasarte y comentar. Para ello esta la literatura para hacernos viajar, aunque espero que algún día puedas hacerlo en persona. Un abrazo. 🙂

  13. Nana

    23 octubre, 2015

    Madre mía, Michel, siento llegar tarde pero vaya texto. La suavidad en las descripciones, todo el texto cargado con un sentimiento que traspasa cada palabra. Me ha parecido sensacional. Casi me atrevo a decir que ha sido uno de los mejores textos que he leído. Has mezclado con sumo gusto tus reflexiones y las descripciones. Gracias por haber abierto una ventana hacia tu mundo literario. Ha sido muy reconfortante poder echar un vistazo. Comparto contigo cierta reflexión del primer párrafo… es desconcertante no encontrar ninguna base lógica que sedimente la pasión por la poesía (u otras cosas), pero quizás sea esa falta de entendimiento lo que extienda la belleza de lo que se hace sin percatarse. Un fuerte abrazo 🙂

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas