Era temprano, y verano, sus ojos brillaban destellando la luz que comenzaba a manar del cielo, el sol empieza a asomar por el horizonte, pero volviendo a casa tras una larga noche de copas y vicios no había quien enfocara aquel instante de perfeccion, cualquier persona en su sano juicio se habría parado a pensar en lo bonito que era aquello, se habría fijado en sus colores y textura, una mezcla de amor y verdad intentaba hacerse hueco entre la brisa de la mañana. Pero ella iba mas allá, buscaba respuestas a las preguntas que nunca había llegado a formular, buscaba el tiempo que había perdido en hacer lo políticamente correcto y negarse a si misma, qué la había hecho ser ella, buscaba otros ojos que al mirarla recordasen todo lo vivido y supiesen que lo mejor estaba por vivir.
Pero no había respuesta. Solo estaba ella, allí, donde muchos poetas podrían haber encontrado su musa.




VIMON
Interesante presentación con este bello relato que calificas como de ¨Otros géneros¨ . Me extraña un poco también el título. Pero tienes madera y por eso te dejo mi voto y te doy la bienvenida.
Mabel
¡Me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido