La espiral

Escrito por
| 132 | 18 Comentarios

En su rostro no había más que primaveras sin brillo y en ellas, abrazaba siempre una estrella abollada.

La frente contra la ventana; pequeñas perlas de cristal caían en lluvia granizada.

Pensó que no le quedaba ya, ni una sola lágrima por sangrar.

Había escuchado el primer ruido plateado y sabía que Luisa, por sus problemas en las piernas y su avanzada edad, tardaba entre cinco y ocho minutos en subir la interminable escalera en espiral que conducía a la habitación, aunque según el cansancio que arrastrase del día, podría llegar a demorarse otros cinco minutos más.

La cortina sucia y descolorida, que entre dos pliegues parecía sostener la cabeza de la depresión, se confundía con su pelo descuidado.

Se pasaba frenéticamente las manos por la cara, se frotaba de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, como queriendo lavarse la culpa con su saliva.

Sus mejillas hervían en la sofocante soledad de una vida llena de ausencias y lunas vacías; no soportaría ni una sola más.

¡Qué peso el de sus manos!, tan frágiles y temblorosas, las que estrujaban el aire.

“Soy como un fantasma amanecido en tu sombra, me has podrido el corazón, me has dejado un hueco en la vida”, gritaba con la garganta irritada como queriendo desgarrar al mundo en el aliento.

Los pasos de Luisa, aún se oían lejanos, tal vez no había llegado al primer descanso, de los dos que tenía la gran espiral de madera crujiente y abandonada.

“No te ha bastado con herirme sin piedad, tenías que derramar la sal sobre mi alma”, continuaba gritando con un llanto que parecía provocarle espasmos al cielo, pero de sus ojos no brotaba el tibio cristal; lloraba por dentro y se retorcía como un demonio en un infierno ajeno.

Pensó una vez más en todo el vacío y tanto era, que ya no había nada en que pensar, excepto en aquel que le besaría por última vez la boca, esos finos y pálidos labios marcados con el diente agudo de la traición y la conciencia.

¡Ah, y cómo pesaban esas manos!, tan frágiles y temblorosas, una verdadera fuerza que empuja hacia el abismo.

Luisa había dejado el segundo descanso, su andar se oía con claridad en una perfecta armonía, mientras golpeaba con la cuchara la bandeja de plata, y como un día inesperado que llega como una pesadilla real, soltó la bandeja en el umbral del terror.

La ventana abierta de par en par, en el jardín, el cuerpo enredado en la cortina sucia y descolorida, donde perlas de cristal caían en lluvia granizada.

-Todo ha terminado Luisa, lo he empujado, los traidores a sus cenizas.

Se recostó en la cama, y el crujir de la madera parecía entenderse con la gran espiral, por donde Luisa trataba de apurar su paso en un intento dramático por huir de aquel siniestro lugar.

Encendió un cigarrillo y fumó con una paz que espera tambaleante.

Alguien vendría a buscarla, sabía que el destino le tendría un lugar reservado.

 

23-9-2004

Comentarios

  1. Emafis

    2 septiembre, 2015

    Precioso e intenso.Me ha encantado Joaquín. Un fuerte abrazo 🙂

  2. escritorfrustrado

    2 septiembre, 2015

    Espeluznante, querido amigo. Me tuviste en vilo desde el principio hasta el final. Me encantó la maestría con que llevas el relato, el misterio, el terror que se apodera del lector. Mi voto y un gran abrazo.

  3. DhIn

    2 septiembre, 2015

    Terrorífica la escena, y hasta el lugar. Bien contado, Joaquín. Me ha gustado.

  4. Mabel

    2 septiembre, 2015

    ¡Me encanta! Un abrazo Joaquín y mi voto desde Andalucía

  5. Reaper El Chivo

    3 septiembre, 2015

    Muy buena espiral de locura, odio y desesperación. Este ha sido un relato con el que he disfrutado bastante, amigo Joaquín. Un saludo y mi voto.
    Salud y suerte.

    • Joaquín.Solari

      3 septiembre, 2015

      Muchas gracias estimado compañero, sus palabras me hacen sentir que le he tocado el corazón y lo he entretenido, lo cual para un escritor y un músico, es algo a lo que se puede llamar fortuna, quién más afortunado el que puede tocar el corazón y el alma ajena, quién más, el que tiene en sus manos la posibilidad de entretener gratamente a otra persona.
      Muchas gracias por sus palabras.
      Un gran abrazo estimado compañero.

  6. gonzalez

    4 septiembre, 2015

    Es una de las mejores cosas que leí! Te felicito! Mi voto y un saludo!

    • Joaquín.Solari

      5 septiembre, 2015

      Muchas gracias querido Iván.
      Un gran abrazo.
      Que tengas un maravilloso fin de semana.

  7. JulSanc

    5 septiembre, 2015

    un vuelco de emociones en espiral. Excelente, Joaquín.

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas