Vivía en un mundo aparte. No sabía ya que hacer para conseguirlo, si mostraba mis sentimientos o no, no sabía, solo sabía que este simple juego para mí de amor entre primos y de él para el follar con mi prima estaba llegando a su fin.
Pasaron circunstancias, peleas y discusiones y lo deje con Pedro. Días después fui a una fiesta con mis amigas y allí estaba mi primo. Tenía un amor de primos grandísimo, vamos, no lo he visto quererme tanto en todos los años que he estado en el mundo. Cuando pasó un rato me di cuenta el porqué, quería ligar con mis amigas. Vaya rabia tenía dentro. Y encima me contó que estaba empezando algo con una chiquilla y yo le ponía buena cara sin saber cómo.
Días más tarde mi desesperación no se desencajaba y decidí tomarlo ya como mi primo y punto.
Al fin de semana siguiente de la fiesta vinieron unos primos que tenemos de Valencia a pasar el finde en nuestro pueblo. Mi padre decidió de irnos el sábado al campo familiar. Pasamos un día normal y corriente entre todos y acabo llegando la noche. De nuevo la incertidumbre. Estaba, con siempre para los jóvenes la cama grande, la pequeña esta vez dos colchones tirados en el suelo. Mi hermana decidió dormir en la grande con su pareja después de decirme mil veces que durmiera yo en la grande con ella y yo responderles que no que daba igual, mi primo Juan Luis dormía en la pequeña y yo escogí para dormir un colchón del suelo. Mi primo de Valencia, pequeño, se iba a quedar en el dormitorio con los mayores pero no quería estar con los jóvenes y por una milésima de segundo dormía conmigo en el colchón de al lado pero dijo que no, que le gustaba dormir en el sofá. Y nada, solo quedaba un colchón, el de al lado mío y una persona sin cama, mi primo.




Joaquín.Solari
Después de tanto rollo, el colchón de al lado quedó vacío, que pena.
Un gran abrazo y el voto.
Mabel
¡Me encanta! Un abrazo Lara y mi voto desde Andalucía