Me detengo frente al espejo, vacilo, me arrepiento, devuelvo la navaja al cajón de la cómoda. Camino por la habitación, enciendo la luz, quiero verme, verme bien y completamente desnuda, sin nada, sin ojos y sin piel. Retorno al espejo, tomo distancia para observarme entera. Ahí estoy, me miro, pero no con estos ojos viles sino con los de adentro, los que no me dieron mis padres ni la naturaleza. Soy hermosa, sí, lo sé, sólo yo lo sé y me importa poco que el mundo lo crea o no, qué más da, si ellos no son los que abrigan mis huesos en las noches; alguien más lo hace, que no son ellos, podría ser yo misma pero no, es alguien como yo, también con el espejo empañado y sucio, manchado por los flujos podridos de mentes sin alma.
Me deleito mirándome despacio, con cautela, y siento como si un extático aliento me recorriera el cuerpo. Toco mi cabello, largo hasta la cintura; froto mi cuerpo. Desabotono la blusa y me la retiro, hago lo mismo con la falda; me veo atractiva en ropa interior. Bailo un poco, me divierto; tengo unos senos espléndidos y una cola que todo hombre quisiera tocar. Estoy frenética, excitada: me desgarro el brasier y las bragas. Sí, al fin me tengo desnuda, mis manos hurgan cada rincón, me beso, me poseo, quiero más, siento que me vengo, y en ese instante, justo en ese infernal instante, abro los ojos, los que me dieron, y no logro soportarlo, las lágrimas corren por mis mejillas, caen en mis pies, me aborrezco, soy un monstruo, ¿por qué? No paro de llorar, tocan a la puerta, es mamá:
—¿Estás bien, cariño? —pregunta con un amor que no sé cuánto le dure.
—Sí, mamá. Todo está bien. Es una película, ya sabes… Vé a dormir. Dile a papá que lo quiero.
—De acuerdo, pero no te desveles mucho. Descansa.
Ella se va y yo continúo mi miseria. Pero no puedo más, también debo dormir: el sufrimiento agota. Voy al baño, orino, me afeito, apago la luz y me recuesto. Mañana pensaré cómo les digo a mis padres que soy…





Mabel
Muy buen relato. Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenido
Ign.
Muchas gracias. Me motiva saber que no ha estado del todo mal. Un abrazo.
Mar
Buen relato. Mi voto y un saludo.
Ign.
Gracias de veras.
VIMON
Muy buen relato y excelente presentación en esta red. Mi voto con mi bienvenida.
Ign.
Agradezco mucho sus palabras. Por un par de escritos suyos que he tenido el gusto de leer, creo hacerle merecida justicia al decir que es usted toda una autoridad destacada en esta red. Motivo por el que, doblemente, agradezco sus palabras.
jon
Hay escritos, como este, en el que el autor ha de ser disciplinado y elegante, consecuente pero distante, equilibrado aunque comedido, si, intrasigente, locuaz, si, moderado, flexible etc…
Este artículo, querido, Ign - algún día te llamaré Ing, como el banco, ya me disculparás- está muy bien narrado y discurre a la perfección. Te felicito por dos razones evidentes, primero por la naturalidad y claridad con la que trabajas y segundo por el contenido. Te da para una segunda parte.
Enhorabuena. Un abrazo. Lo llevamos a portada, a ver qué opinan tus compañer@s.
Ign.
Mil y un gracias, Jon. En aras de corresponder a tu favorable crítica, ofrezco depositar más alma y más sangre en los relatos venideros. Te deseo un grandioso 2016. Un abrazo.