Si vas a mirarme, no lo dejes para después, puede que entonces me encuentre en suspensión junto con todo aquello que nunca nos unió, anillo de desencuentros solo nuestros. Hubo días que fui a tu catedral, esa en la que echas a volar tus sueños en busca de mundos más etéreos y amables, cambiando nuestros nombres por un poco más de música bajo la clave que forma el círculo del afecto que nos unió. Y si en algún instante dejas de oír mi voz con claridad no pienses que ya marché, recuerda que el canto también tiene silencios que nutren nuestra almohada con llamadas que conocen el camino a tu corazón.
Siempre que mis recuerdos me llevan a ese jardín, que llenaste con los pétalos de tus primeras palabras, caigo por un momento para remontar el vuelo de mis pensamientos en medio de una lluvia tan persistente como cálida. Sin frenar el recorrido de las gotas que poblaban tu frente, justo en ese instante, vibraba mi piel; eras la vida buscándome.
No encuentro en mi interior el camino a esas palabras blancas y floridas que son la ilusión, el tiempo se encargó de enmudecer al niño en mí que con tu ternura diste a luz; a la deriva van las promesas sin posibilidad de rescatarnos.
Llueve y se inunda todo de fantasmas, recuerdos con sangre propia y voluntad de dar realidad soñada de ti a todas esas gotas que escapan por mi geografía hacia algún lugar, en espera de unir lo imposible.





Mabel
¡Es precioso! Un abrazo José y mi voto desde Andalucía
Solaris
Gracias Mabel de nuevo por tu lectura y tu apoyo. Un Saludo!
J.Castelán
Muy bueno, interesante perspectiva de vacío y soledad. Mis felicitaciones para vos. Saludos y mi voto.
Solaris
Mil gracias por tu comentario, creo que define muy bien parte de mi intención al crear el texto. Un saludo
VIMON
Excelente prosa poética, Solaris. Saludos con mi voto.
Solaris
Gracias Vicente por tus palabras, me alegra que te siga gustando mi prosa poética. Saludos!
jon
Buenas noches, josé.
Tienes tres opiniones delante de la mía y no puedo estar más de acuerdo con lo que te dicen.
A mi también me convocan los fantasmas.
Hoy nos agasajan las palabras de tu prosa poética - como bien define Vicente - del mismo modo que nos advierte que nada en nosotros se halla en calma.
No se bien qué proceso habrás seguido para escribir este bello relato, pero sus frases alargadas enamoran porque estan llenas de sensibilidad irascible y utópica.
Sin embargo terminas el segundo párrafo deleitándote, reconociénte «en la vibración de tu piel», acto sublime teniendo en cuenta que vienes de remontar el vuelo de tus pensamientos. Dicho de otro modo, cediendo tus impulsos a lo que, ilusoriamente llamas «vida buscándome».
Seguimos siendo nada. ni las «promesas vienen a rescatarnos «…
Terminas entre fantasmas, huyendo de ti mismo a la vez que niegas el tiempo necesario para la esperanza.
Me gusta. Espero no haberte liado mucho. Un abrazo.
Solaris
Buenas Juanjo, de nuevo destacas aspectos que no están en la superficie del texto para aportar claridad y te lo agradezco, me alegra mucho que este escrito también te haya dejado un buen sabor, siempre me pasa que no tengo la seguridad de haber logrado algo compacto y con un valor poético sin el apoyo de personas como tú. Este texto fue una mirada al pasado, mi pasado para sacar lo mejor de esa experiencia. Te mando un abrazo y seguimos leyéndonos. Gracias por tu tiempo y tu apoyo Juanjo.