Sí, soy viejo. Estoy cansado, mis rodillas crujen cuando camino, mi cabeza no tiene ni un solo cabello, las arrugas cubren por completo mi rostro, y todos los días despierto y quisiera no tener que levantarme de la cama. ¿Por qué? Porque no tengo nada. Pero algún día lo tuve todo, tuve amistades, las cuales se han perdido junto con el tiempo. Tuve un perro, un gran pastor alemán que me acompañaba en mis días de angustia, pero desafortunadamente los animales no viven tanto como los hombres, y hay animales que merecen vivir más que muchos que conocí. Y la tuve a ella: Con esos grandes ojos negros, que por más oscuros que fueran, su brillo era comparable con el de una estrella. Con su cabello que caía largo y sedoso por su espalda, y que cepillaba todas las noches antes de dormir. Y con esa sonrisa que era mi vida, y por la cual luchaba para no apagar nunca. Su nombre era Abigail, y así como llegó a encantar mi vida, se fue para quitármelo todo. Algunas veces es tan difícil lidiar con la enfermedad, y terminar sucumbiendo a ella. Pero no la culpo, porque aun cuando el cáncer la estaba engullendo por dentro, hasta el ultimo minuto mantuvo su sonrisa, y esa sonrisa me decía que todo saldría bien, que al final del día volveríamos a casa, nos acostaríamos y nuestras vidas seguirían, hasta que juntos tuviéramos que ir a la tumba. Pero se fue. Su corazón se cansó de latir, y ella no pudo seguir luchando.
He visto salir el sol, y he visto caer la noche, mientras me mantengo postrado en mi silla, escuchando al viento soplar. Y junto al viento la escucho a ella. Escucho su voz susurrando mis oídos. He esperado muchísimo por este día, he estado ansioso. Ella me lo dijo, y estoy tranquilo.
He tomado una larga ducha, me he rociado con mi antigua loción, he cepillado los pocos dientes que tengo en la boca. Y he dejado todo en orden. Porque esta noche, vendrá por mí, ella me lo dijo, y ella no me mentiría jamás. Volveremos a dar largas caminatas por los campos, volveremos a sentir la brisa de la playa en nuestros rostros, volveremos a irnos a la cama juntos, para esperar un nuevo día.
Puedo oler su perfume, puedo escuchar la gracia de sus pasos, puedo sentir su presencia…. Estoy listo.





VIMON
Excelente relato, Kevin. Saludos con mi voto.
Ana-Stone
Qué preciosidad! Mi voto y un saludo.
Mabel
¡Qué difícil es llegar a anciano y no tener a nadie a tu lado! Un abrazo Kevin y mi voto desde Andalucía
Jorge Duran
Ese soy Yo. Nada más que la tengo. ¿que hago si se va? No podré soportarlo. ¿ Por que se te ocurre escribir eso y hacerme sufrir?
Te lo digo seriamente. Has estado curiosiando dentro mío.
Eres un viejo maldito.
jon
El hilo conductor del texto esta muy conseguido.Te felicito.
Zeltia G.
Un cuento que llega profundo por su temática, narrado en primera persona lo que lo hace más cercano, se mete en la piel. Mi voto y mis saludos cordiales.
Luis
Precioso relato, mi saludo considerado y mi voto!
Alven.Vinland
Muy bonito. Va mi voto 😀