Después de ti, pasaba mis días en la oscuridad de la incredulidad más absoluta…
En ese sitio me acostumbre a caminar, sentir y oler…
Me convertí en un ermitaño de mi corazón…
Pasaba días encerrado con mis memorias y con las torturas de mis ilusiones falsas y estúpidas…
Con el tiempo pude existir y ver más allá de mi obscuridad de recuerdos, y salir finalmente con una venda en los ojos… una venda llena de miedos y dolor…
Llegaron momentos de pasión y mi vida se llenó de los encantos más deliciosos que unas bragas calientes pueden ofrecer… pensaba que estaba sanando… falsamente… pues en la mañana, después de un vino amargo y aquel reflejo de mi alma en un espejo… solo observaba que había sido acompañado por amantes con los mismo demonios que me dominaban… o peor… por aquellas que sentían algo por mi…
Salía del teatro en noches de frio con aquellas mujeres que en su momento me admiraban por ser diferente…. ¿diferente…? ¿Qué ganas con ser diferente…? No, ¡no y malditamente no! esa noche no era ese… ¡ya no era yo!… Solo buscaba embriagarme y complacer mis deseos y perversiones más humanas y descaradas…
Pero… ¿que se obtiene cuando estás tan vacío?… cuando estás tan dolido… cuando existe un desamor tan gigante y malsano….
Un día llegaste tú… me confesaste entre copas de vino que te gustaba… si… como las otras…
Pero, tú eras diferente… eras luz… pero no te quise ver, eras amor y ternura… pero no te quise sentir así… estaba atrapado… ¡atrapado por mi corazón y su testarudez!… perdóname…
Fui tu amor en silencio, fui ese hombre diferente… pero…. ya no estaba ese hombre diferente…. Entre besos te dije que no te liaras conmigo… te advertí de manera descarada mis intenciones…
Para mí fuiste la mejor amante, y la mejor excusa para un vino y un cigarro en la mañana… no podía verte de otra forma…. ¡Perdóname! ¡Soy un imbécil y un frio de mierda!…. Perdona por haber cambiado y querer desquitarme de mi soledad…
Siempre me amaste… ¡siempre!… ¡y me aproveche de eso como los imbéciles que odio tanto!… ¡perdóname!… pero amarme fue tu peor pecado… tu pecado lleno de inocencia…
Perdóname… ¡perdóname mucho!…
Dedicado a esa persona que se enamoró de mí en tiempos de dolor y vacío en mi corazón…
Sebastián.




Mabel
¡Me encanta! Un abrazo Sebastián y mi voto desde Andalucía
RaGnArOcK
Muchas gracias Mabel :3
gonzalez
Esta parte «Me convertí en un ermitaño de mi corazón…» es espectacular! Me gustó mucho! Mi voto y saludos!
RaGnArOcK
Me alegra que te hubiera gustado 😀