Siempre me había preguntado cómo sería la siguiente generación de computadoras. A pesar de que llegué tarde al festival cibernético –o quizá deba más bien decir que la revolución computacional me agarró ya de salida–, desde un principio he estado fascinado por este fenómeno tecnológico, que se parece tanto a la magia.
El otro día, con motivo de mi centenario, mi hijo adolescente me regaló una laptop nueva. Pero cuando me informó que el nuevo aparatejo era touch screen, es decir, de pantalla táctil, aterricé en pánico: no podía concebir que con el débil toque de mi dedo índice pudiera controlar aquel laberinto de micro señales electrónicas que viajan a la velocidad de la luz.
Es un periférico de entrada y salida de datos, me indicó mi hijo, con lo cual me sentí aún más perdido que un ratón en la luna. Un toque y hay cambio de pantalla; un rocecito y todo el programa cambia; una caricia ligera y aparecen nuevas aplicaciones, (cuando todavía no entiendo las antiguas). Y como todo se almacena en una nube, o viaja por el espacio cibernético -ensegún me fue explicado-, y como yo siempre he sabido que lo que baja tiene que subir y lo que sube tiene que bajar, ¿qué tal si presiono la tecla equivocada y tumbo un pájaro madrugador?
Pero aún con estas aterrorizantes consideraciones en mi cabeza, al día siguiente me armé de valor gitano y restregué el dedo índice contra la pantalla. Las aplicaciones, y sus inesperadas consecuencias, desfilaban frente a mis ojos como ardillas despavoridas. Y hete aquí que se me ocurrió presionar sobre un ícono que me pareció interesante y sentí que mi dedo índice se hundía en la pantalla y no lo podía sacar.
Mi dedo se había atascado en la computadora..! Le pedí a mi hijo que buscara un doctor, pero me contestó que un ingeniero en computación sería más adecuado. Lo llamó desde su móvil, y aunque yo esperaba que llegara pronto, como lo prometió, jamás imaginé que iba a aparecer precisamente en la pantalla de mi ordenador, desde donde me saludó gentilmente y me preguntó cuál era el problema; aunque para ese momento el técnico ya tenía mi dedo índice incrustado en su boca.
Aguantando la náusea producida por el inesperado fenómeno, le supliqué al ingeniero que dejara de chuparme el dedo y procediera a desenchufarme de inmediato de aquel aparato infernal. Mi hijo quiso ayudar, y con la energía de sus diecinueve años me jalaba hacia atrás, mientras que el ingeniero abría la boca desmesuradamente, tratando de liberarme. Pero como a toda presión corresponde una fuerza similar en sentido contrario, después de cada jaloneo mi hijo perdía fuerzas, y ya no era tan sólo mi dedo índice, sino mi mano entera la que estaba enterrada en la pantalla.
Para no hacerles a ustedes el cuento largo, aquel juego de los jaloneos duró un buen rato, hasta que mi hijo se agotó completamente y produciendo un fuerte resoplido simplemente me soltó.
P.D.- Con este chascarrillo aprovecho para desear a todos mis amigos escritores de Falsaria, y al competente cuerpo técnico que la administra, el Mejor de los Años..! Un fuerte abrazo..!




jon
Muy original y hasta no sé si premonitorio de lo que algun día nos pueda ocurrir, jejejejeje, también deseo que lo pases lo mejor que puedas en este paso de año, querido amigo, Vicente.
Un abrazo.
VIMON
Nadie sabe lo que nos depara el futuro, Jon. Me alegro que te haya divertido el relato y te mando un fuerte abrazo.
Jorge.Fénix
Como siempre muy buen relato. Quién sabe cuánto faltaría para un futuro como ese. Mi voto y mis saludos.
VIMON
Está a la vuelta de la esquina, Jorge. Gracias por leer y comentar. Saludos.
gonzalez
Me gustó mucho! Así es, como vos decís, «Está a la vuelta de la esquina» Mi voto y saludos!
VIMON
Me alegra que te haya gustado, González. Saludos y gracias por pasar.
Alberto
Un divertido relato. Felices fiestas, Vicente y Próspero Año Nuevo.
VIMON
Muchas gracias, Alberto, y el mejor año para ti.
Reaper El Chivo
¡Ay, las maravillas de la tecnología! Y pensar que hace no mucho, para la vida del planeta, no sabíamos ni utilizar el fuego. Chistes absurdos aparte, tiene toda la razón del mundo al afirmar de que acabamos de leer este microrrelato con una gran sonrisa. ¡Pero imposible no hacerlo, amigo Vimon! Mis felicitaciones, un saludo y mi voto.
Salud y suerte.
VIMON
Me alegra mucho que te haya hecho sonreír el relato, amigo Reaper. Gracias por tu visita y saludos.
Tati
Jaja muy bueno. Mis mejores deseos para ti, Vicente. Fuerte abrazo.
VIMON
Que bien que te gustó, Tati. Gracias y un fuerte abrazo con mis mejores deseos para el 2016.
Beatriz Álvarez Tostado
Ah, VIMON!, muy divertido relato. Tiene todos los elementos para lograrlo: comicidad, fantasía, ciencia-ficción, realismo . Lo disfruté y me hizo reír nada más de imaginarme todo eso. Un regio abrazo junto con mi voto.
VIMON
Que bueno que te hizo reír, Betty. Muchas gracias por tu visita y un abrazo.
Charlotte
Me he reído mucho, Vicente. Te deseo un Feliz año nuevo y cuidado con las pantallas táctiles. Un abrazo muy fuerte
VIMON
Me alegro que te haya gustado, Anita. Muchas gracias por pasar y un fuerte abrazo para ti.
JAVIDIOS
Magnífico ejercicio de fantasía, que merece llegar al ranking ya.
VIMON
Muchas gracias, Javi. Saludos.
Sakito
Divertido e ingenioso relato, mmi voto y feliz año nuevo. Saludos.
VIMON
Muchas gracias por tus amables comentarios, Sakito. Saludos.
RaGnArOcK
Muy chevere la historia 😀 puros jalones dementes :3
VIMON
Gracias por pasar y dejar tus comentarios.
Mabel
Muy buen relato. Un abrazo Vicente y mi voto desde Andalucía. Feliz Año Nuevo
VIMON
Muchas gracias, Mabel. Un abrazo y Feliz Año 2016.
Nana
Jajajajaj, lo que me he divertido leyendo este cuento, vimon. Me alegra haber empezado el año leyéndote. Un fuerte abrazo 🙂
VIMON
Me alegro que te haya divertido el relato, Nana. Muchas gracias por tu visita y un fuerte abrazo.
guardiña
¡Entretenido texto. Aveces creo, que no nos da tiempo, a asimilar tanta tecnología. Un abrazo.
VIMON
Muy de acuerdo, Guardiña. Muchas gracias por pasar y un fuerte abrazo.
Skuld
Muy divertido y refrescante, amigo Vicente. Un abrazo fuerte y mis mejores deseos para el nuevo año.
VIMON
Me alegra que te haya resultado divertido, María Jesús. Gracias por tu visita y un fuerte abrazo de Año Nuevo.
Ana-Stone
Un poco tarde pero feliz 2016 a ti también!
VIMON
Nunca es tarde, Ana. Un abrazo.
JulSanc
Sin duda una muy grande! Muy bueno.
VIMON
Me alegra saberlo, Julsanc. Saludos.
Iván.Aquino L.
Muy original, merecido voto. Saludos.
VIMON
Muchas gracias, Iván. Saludos.