Bogotá, 20 de octubre de 2015.
Mi adorado Duende.
En estos últimos meses, he reafirmado que nada ocurre en nuestra vida, por casualidad. Siento que te conozco de todo el camino, eres de las pocas personas en este mundo chambón, y jodido, con las que puedo abrir mi corazón. Abrirlo como mariposa al viento, si me lastimo sé que vas estar ahí. Ayudando a sanar mis heridas, con tú ternura, y con tus palabras, que son agua cristalina en el desierto.
Me angustia pensar, que esas palabras puedan desaparecer. Sé que no debería hacerlo, porque la dualidad entre la vida, y la muerte, siempre estarán. Pero pienso, que el día que no estés, un fragmento de mi corazón, no dejara de llorar. Es que Neruda tenía razón, es tan corto el amor, y tan largo el olvido. No podría olvidarte jamás, todas nuestras conversaciones, los sucesos que hemos vivido, se han tatuado en mi corazón, son indelebles. Cuando leo, todo lo que escribes, siento que estoy en el mejor escenario de la vida. Tú ironía, tú sarcasmo, y ese espíritu sentipensante, hacen que todo lo caminado tenga sentido.
Muchas veces, he imaginado como eres. Como a toda mujer, la curiosidad me invade. Pero luego pienso, que no deseo romper la magia. No me importa el color de tus ojos, son una ventana al mundo, eso los hace hermosos. Tus manos grandes o pequeñas, son labradoras de palabras. Palabras que extasían mi corazón, y ponen a patinar mi ruidosa cabeza. Tus cabellos son un reflejo del sol, las nubes, y la negra noche. Son el destello, del sendero andado. Tú rostro algunas veces jovial, y otras tantas cansado. Es el espejo del pensamiento, pensamiento que siempre quiero oír.
Estos últimos días, he estado pidiéndole al cielo, que ninguno de los dos marchemos. Sin darnos un cálido, y fuerte abrazo. Sé que ya lo hemos hecho, pero me gustaría físicamente. Quizás sea mi manía, de oír los latidos del corazón. He oído muchos, unos fríos, dulces, serenos, y compungidos. Pienso que el tuyo, debe tener una mezcla de todos. Latidos que se dan con mayor, o menor intensidad, de acuerdo al rostro del protagonista.
Me estado preguntando sí; ¿Cuándo ves alguna Violetitita me recuerdas? Pienso que sí, creo que siempre estamos conectados, el corazón no miente, y el mágico mundo de las letras tampoco. Cuando veo las rosas, en cada pétalo veo tú nombre. En la mañana, cuando florecen sé que estás feliz. En la tarde, sé que el día de tú emprendimiento está llegando a su fin. Ellas se han marchitado, pero tú no, es el momento en que tú magia de Duende alegra corazones. No quiero, que pase un día, sin recordarte lo indispensable que eres, en mi vida. Mis días no son perfectos, pero el saber que tú vigilas mis sueños, los hacen florecer.
Morfeo ha llegado, y se cierran mis ojos. Quizás la próxima vez, ya no te escriba. Hemos de estar en la calle Florida, de tú amada Buenos Aires. Tomando un café, recuerda que me gusta sin azúcar. Te quiero mucho, y más. Tú pequeña saltamontes.
Violetitita.




jon
“Mi adorado duende” desliza su magia por los costados de la pluma de toda persona que vive el arte de escribir y que se nutre del contenido de ese evocador mensaje que encierras en tu escrito.
Palabras seductoras que juegan a ser anfitrionas de una perpleja irrealidad que entretiene y gusta, que enamora y pervierte, que sodomiza y engaña, que ironiza y advierte pero que simboliza el deseo de ser, al menos, algo para alguien y enloquece haciendo soñar…
Eso es Neruda, pero también es Becquer y Rosalía, y Migel Hernández , pero no hay que olvidar que también eso son nuestros compañer@s y entre ellos tú y yo.
Un trabajo formidable, lleno de luz y esperanza a rabiar.
Un fuerte abrazo, Lluvia.
LluviaAzul
Mil gracias, querido Jon por tú apreciación. Apreciaciones, que siempre llegan a mi corazón.
Un abrazo, afectuoso.
Mabel
¡Me encanta! Un abrazo Jessica y mi voto desde Andalucía
luismi
Me gusta.
LluviaAzul
Mil gracias, Mabel y LuisMi. Un abrazo, fuerte.
Juan Charry
No sé, si me recuerda s? Estuve en lanzamiento de tú libro, y en la ponencia que diste sobre: El papel de la literatura en los conflictos políticos. El tipo de las preguntas, de las muchas preguntas. Tenía que ver, ese rostro angelical otra vez, y felicitarte por todo, lo que estás haciendo. Y felicito a este Duende, porque que te escriban una carta así, es precioso.
Espero seguir coincidiendo, linda de las pestañas profundas, como la noche.
Besitos, y abrazos.
Juan Charry
Juan Charry
No sé, si me recuerdas? Estuve en lanzamiento de tú libro, y en la ponencia que diste sobre: El papel de la literatura en los conflictos políticos. El tipo de las preguntas, de las muchas preguntas. Tenía que ver, ese rostro angelical otra vez, y felicitarte por todo, lo que estás haciendo. Y felicito a este Duende, porque que te escriban una carta así, es precioso.
Espero seguir coincidiendo, linda de las pestañas profundas, como la noche.
Besitos, y abrazos.
Juan Charry
LluviaAzul
Claro que te recuerdo, muy buenas preguntas. Y mil gracias, por todas tus flores. Le daré tú mensaje, al Duende.
Cuídate mucho, por favor.
Un abrazo, grande.
gonzalez
Excelente, amiga! Me gustó mucho! Te dejo mi voto y un abrazo!
LluviaAzul
Amigo mío, mil gracias.
Un abrazo, fuerte.
JAVIDIOS
Sugerente y lírico relato epistolar.
LluviaAzul
Mil gracias, por tú apreciación.
¡Un abrazo!
VIMON
Muy bueno, Lluvia. Te dejo mi voto y un saludo.
LluviaAzul
Mil gracias, querido Vimon. Un abrazo, fuerte.
yonathan91
que tierna
lindo! gracias! abrazo
LluviaAzul
Mil gracias, Yonathan. Un abrazo, fuerte.
Iván.Aquino L.
Muy buen texto, va mi voto y mi enhorabuena, abrazo fuerte.
LluviaAzul
Mil gracias, Iván. Un abrazo, fuerte.
Anakin85
Muy bonito lluvia, me ha encantado.
LluviaAzul
Mil gracias amiga, un abrazo, fuerte.