Esmeralda

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Dos jóvenes empresarios procedentes de Sudamérica estaban empeñados en poner un negocio de vaudeville en Nueva York. Habían ya visitado varios lugares de “table dance” y alguno que otro teatro de revista erótica, y después de conversar con gerentes, porteros y hasta algunos clientes de dichos antros, llegaron a la conclusión de que el negocio que tenía  más probabilidades de éxito en la Gran Manzana, en aquella época de los ochentas, era una revista musical de travestis.

Los famosos “table dance”, donde las teiboleras ejecutaban exóticas piruetas asidas a un tubo de metal, caminando o bailando contoneándose de forma erótica sobre la pasarela, y  recibiendo billetes en sus microscópicas pantaletas, parecían haber pasado ya de moda.

En cambio, los espectáculos que ofrecían travestis —como se les llamaba en el medio a los jóvenes vestidos de mujer— tenían en aquellos tiempos una gran demanda, en razón del agotamiento de los machacados “shows” que presentaban solamente mujeres.

Muy competentes en el mundo de los negocios nocturnos, los jóvenes empresarios pronto obtuvieron los patrocinios y el financiamiento necesarios, rentaron un teatro en la calle 88, entre la Tercera Avenida y Lexington, y comenzaron con las pruebas y los ensayos para montar su espectáculo.

Durante los ensayos destacó inmediatamente un joven que se hacía llamar “Esmeralda”quien, vestido de mujer y maquillado, bien podría haber concursado y ganado un concurso femenino de belleza, sin que nadie advirtiera su verdadero género. A pesar de que decía tener 18 años, no tendría en realidad más de 15. Los hermanos empresarios coincidieron, sin ninguna duda, en que “Esmeralda”, a pesar de su corta edad, sería le estrella del espectáculo.

La inauguración tuvo lugar un frío viernes de noviembre, con un lleno total y un éxito sin precedentes en este tipo de eventos. De hecho, las entradas para las cuatro semanas previstas para la presentación de la “Revista Imposible” se vendieron con muchísima antelación. “La Bella Esmeralda” más que demostró sus inigualables cualidades  histriónicas cantando, bailando y contoneándose como nadie. Al final el público le aplaudió de pie, coreando su nombre.

El director escénico, que era muy perspicaz, ya había advertido que un hombre maduro, distinguido y muy elegante, concurría casi todas las noches a disfrutar del espectáculo. La última noche no pudo resistir la curiosidad y sigilosamente se acercó a aquel misterioso caballero, quien se encontraba de pie muy cerca del escenario y, como no queriendo, lo saludó y comenzó con él una conversación:

– ¿Qué le parece el espectáculo, caballero?

– Bueno –contesta el hombre en un tono casi sombrío.

– ¿Guapas las chicas, no?

–Sí –dice el hombre con voz grave.

–Que bueno que vino hoy, porque es nuestra última noche.

–Lo sé –contesta el hombre con una voz cada vez más apagada, más sombría.

–La mejor es Esmeralda, ¿no?, muy guapa la chica…

–No sé –balbucea el hombre en una voz casi inaudible, como en secreto.

–Pues véala bien, amigo, porque será la última vez que la vea. Mañana salimos de gira.

–Sí –asienta el señor, casi en un murmullo –y en ese instante voltea a ver al director con una mirada profunda y los ojos cristalizados de lágrimas y le dice:

–Por favor me lo cuida mucho…es mi hijo.

Comentarios

  1. Charlotte

    27 enero, 2016

    Me ha dado un vuelco el corazón cuando he leído la última frase. Qué duro para el pobre padre y cuánto amor encierra en ese ruego. Decir que me ha encantado es poco, Vicente. Te felicito y te mando un abrazo

    • VIMON

      27 enero, 2016

      Me alegra mucho que te haya gustado el relato, Anita. Muchas gracias por tu visita y tus amables comentarios. Un abrazo.

  2. Toni Blacksmith

    27 enero, 2016

    Muy interesante Vimon, me gusta como ese personaje que apenas aparece en el final le da todo el sentido revelador al relato, un abrazo y mi apoyo

    • VIMON

      27 enero, 2016

      Me alegra que te lo parezca, Manuel. Saludos.

  3. jon

    27 enero, 2016

    El lenguaje, Vicente. El lenguaje que utilizas es el que se lleva mis aplausos.Buen trabajo.
    Un abrazo, querido amigo.

    • VIMON

      27 enero, 2016

      Muchas gracias por esa apreciación, amigo Jon, y un fuerte abrazo.

  4. Beatriz Álvarez Tostado

    27 enero, 2016

    Excelente relato con final conmovedor. El sentir del padre por ver cómo triunfa su hijo le ha de producir sentimientos encontrados. Hay que dejar a los hijos encontrar su felicidad con una buena orientación. Mi voto junto con un regio abrazo.

    • VIMON

      27 enero, 2016

      Gracias por pasar y comentar, Betty. Un abrazo.

  5. Reaper El Chivo

    27 enero, 2016

    De sorpresa en sorpresa me ha llevado su micro, amigo Vimon. No me esperaba el tema que trata, ni la narración, ni muchísimo menos lo espectacular y tierno del diálogo. Mis felicitaciones, compañero. Un saludo y mi voto.
    Salud y suerte.

    • VIMON

      27 enero, 2016

      Muchas gracias, amigo Reaper, por tu visita y tus estimulantes comentarios. Saludos.

  6. Manger

    27 enero, 2016

    Muy bueno, estimado Vicente, con un remate inesperado. Mis felicitaciones. Un fuerte abrazo.

    • VIMON

      27 enero, 2016

      Muchas gracias, amigo Germán. Un fuerte abrazo.

  7. Skuld

    27 enero, 2016

    Muy bueno, amigo Vicente, y muy entrañable. Un abrazo fuerte.

    • VIMON

      27 enero, 2016

      Te agradezco mucho, María Jesús. Un fuerte abrazo.

  8. Joaquin Gede

    27 enero, 2016

    Buen relato y me gusta como tratas el tema. Mi voto y un abrazo. Saludos

    • VIMON

      27 enero, 2016

      Me alegra que te haya gustado el tratamiento del tema, Joaquín. Gracias por pasar y un abrazo.

  9. Llamas.J.M.

    27 enero, 2016

    Me ha gustado mucho. Duro, exquisitez en el trato de los personajes… Y el final es impresionante. ¡Un saludo!

    • VIMON

      27 enero, 2016

      Que bien que te gustó, Llamas. Muchas gracias por tu visita y tus amables comentarios. Saludos.

  10. guardiña

    27 enero, 2016

    ¡ Me ha encantado! Un texto al que tratas con mucha delicadeza y con un final muy emotivo y tierno. Un abrazo.

    • VIMON

      27 enero, 2016

      Muchas gracias, Guardiña. Un fuerte abrazo.

  11. Mabel

    27 enero, 2016

    Muy emocionante. Un abrazo Vicente y mi voto desde Andalucía

    • VIMON

      27 enero, 2016

      Muchas gracias, Mabel. Un abrazo desde Monterrey, México.

  12. Elfico

    28 enero, 2016

    Me gusto la fluidez de tu relato, bien logrado con un final que cierra el circulo

    • VIMON

      28 enero, 2016

      Gracias, Iván. Pero no es una mujer…

  13. magaes

    30 enero, 2016

    Los finales inesperados me encantan. Un saludo y mi voto.

    • VIMON

      30 enero, 2016

      Me alegra que te haya gustado, Magaes. Gracias por tu visita.

  14. Bheltane

    2 febrero, 2016

    Cuando leo, oigo música, etc. y algo de lo que estoy viendo o escuchando me llega al alma, digo que ahí hay arte en estado puro, hoy me has llegado al alma con este relato, gracias por tanto arte.

    • VIMON

      2 febrero, 2016

      Gracias a ti, Bheltane, por tus amables y estimulantes comentarios.

  15. PAPREFU

    5 febrero, 2016

    Vaya Vimon, sencillamente maravilloso, nunca se sabe a dónde llevas al lector, y menos, cómo concluirás la historia. Te felicito Gabo de México. Una vez más mi voto y mis saludos desde Venezuela.-

    • VIMON

      12 febrero, 2016

      Muchas gracias, Paprefu, por tu visita y tus comentarios tan estimulantes como inmerecidos. Saludos.

  16. Tati

    2 marzo, 2016

    Impactante e imprevisto final. Me has sorprendido Vicente. Muy bueno. Un abrazo.

    • VIMON

      2 marzo, 2016

      Mil gracias por tu visita, Tati. Un abrazo.

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