La chica de mis sueños

Escrito por
| 695 | 1 Comentario

   Hace dos días volví a soñar con ella. No sé por qué. La primera vez que apareció en el mundo de mis sueños había estado descansando después de una borrachera. Esta vez ni pensé en ella. ¡Y cómo voy a pensar en ella si ni siquiera la conozco! Así es. No la conozco. Pero ya van dos veces que sueño con ella. Y en las dos veces la he besado. Y en las dos veces me ha dejado. ¿Quién será?

   Es pequeña, no tanto, su cabeza roza mi hombro. Flaca, de senos notables y nalgas no muy grandes pero con buen cuerpo estéticamente hablando. Trigueña y de ojos negros, profundos y coquetos. Labios finos y una cándida sonrisa. Para mi es hermosa. Y en esas dos ocasiones que la vi (en sueños obviamente) me enamoré. No sé si ella también. Dudo porque siempre me deja solo y despierto amargado por no tener un final feliz en el sueño, un final húmedo tal vez.

   No me afecta pasar el día con mi pareja y que no se trate de la chica de mis sueños. En realidad no quisiera que sea así. No quisiera que me deje de la misma manera, sin explicaciones y desapareciendo de mi vista lentamente. No me obsesiono con conocerla, solo he pensado en ella tres veces: las dos mañanas cuando desperté luego de haberla soñado y hoy que me pongo a escribir de ella.

   Siempre he escuchado en las historias de amor frases como “eres la chica de mis sueños”. No sé si también soñaron con esa persona y tuvieron la gran suerte de encontrarse con ella personalmente o por Facebook.  No sé si yo quiera esa misma suerte. Sería traumático tal vez. Yo me decepciono muy rápido, asimilo mucho las decepciones y las penas. Si la veo en mi vida diaria tal vez me enamore porque también me enamoro rápido; y no por lo físico o por lo que llaman interior, sino por la mirada. Y la chica de mis sueños tiene una mirada que enamora y mata.

   Así que estoy tranquilo y feliz con la chica de mis sueños en mis sueños. Que vuelva a aparecer las veces que le dé la gana, que vuelva a besarme cuando quiera y que vuelva a dejarme si eso desea. Pero  que siga haciéndolo dentro de mis sueños donde poco o nada me importa. Que no se aparezca personalmente en mi vida. Soy feliz con lo que tengo y como soy.

   En fin, decía en un viejo libro: los sueños solo sueños son. Ya fue, ya pasó. Aunque dormí poco más de seis horas, el sueño solo fue unos instantes. Su aparición solo fue fugaz, como alguna estrella a quien pedí un deseo de niño. Ella es una estrella fugaz. De esas que crees que cumplirán tus deseos pero que desaparecen sin dejar rastro y sin importar como quedaste. De repente la chica de mis sueños está ahora en otros sueños, tal vez vaga de sueño en sueño buscando al amor de su vida. Tal vez le gusta jugar y salga a divertirse. Pasaron dos años para que vuelva a aparecer en mis sueños… ¿Tantos sueños ha recorrido para que vuelva a mí?

   ¿Y si en realidad la chica de mis sueños es en realidad la mujer de mi vida? Imposible. Tengo veintidós años y solo se apareció dos veces que yo recuerde. Más veces he soñado con María, la niña del cual me enamoré cuando apenas tenía seis años. Porque Pedrito (el cantante peruano) tiene razón: los niños se enamoran. Bueno, la chica de mis sueños se parece mucho a María. Solo se parecen, pero no en todo pues María es mucho más bonita.

Comentarios

  1. Mabel

    25 enero, 2016

    Muy buen relato. Un abrazo y mi voto desde Andalucía

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas