Hola Pilar, gracias por acceder a esta entrevista. En relación a tu libro Fluir con la vida: Cómo gestionar tus emociones ¿puedes contarnos qué encontrará el lector al leerlo?
Los lectores encontrarán tanto conocimiento sobre sí mismos como conocimiento sobre las emociones y ayuda para gestionarlas. Encontrarán una guía práctica para afrontar sus emociones con mayor facilidad e incrementar su autoestima y satisfacción. Para algunos será el motor que les incite a iniciar el camino del crecimiento interior, para otros, ya iniciados, una herramienta que les facilitará el proceso.
¿Cómo se llega a tomar la decisión de escribir un libro como Fluir con la vida?
Siempre he sentido la necesidad de escribir, y además cuando una experiencia me resulta válida y beneficiosa surge en mí el deseo de compartirla para que los demás también puedan beneficiarse de ella. Esta necesidad de compartir me llevó a escribir este libro, pensé que era una buena forma de llegar a más personas.
Imagino que uno de los componentes más complejos a la hora de escribir un libro de autoayuda basado en las experiencias personales es cómo o dónde realizar el «recorte», es decir, saber qué contar para que sea comprensible de cara al lector ¿Cómo te enfrentas a esa dificultad? ¿Hay un método?
En mi caso no ha sido así. Soy bastante concisa cuando escribo sobre conocimiento. Ello me facilitó concretar las experiencias que para mí eran relevantes. El único método que suelo seguir es establecer previamente un índice o esquema de lo que quiero transmitir, me centro en aquello que me parece importante, en ordenar la información y utilizar un lenguaje asequible para facilitar su comprensión. En cambio no me ocurre lo mismo cuando escribo ficción, entonces el caos emerge y tengo que releer el texto numerosas veces para darme cuenta de lo que sobra y de lo que falta.
En el Fluir con la vida narras, por decirlo así, un viaje de realización, aquello que Hegel, en términos más amplios, planteaba como el camino a la autoconciencia ¿Es realmente posible encontrar ese camino leyendo Fluir con la vida?
No conozco en profundidad la filosofía de Hegel, pero creo que su visión difiere de lo que planteo en Fluir con la vida. Para Hegel existe un Espíritu universal que trata de concienciarse de sí mismo a través de la cultura y de las actividades del hombre, por tanto no es el individuo el que se encuentra a sí mismo, sino el Espíritu universal. Además establece que las verdades son objetivas y la razón absoluta la más elevada forma de autoconciencia. Yo en cambio me he nutrido del existencialismo que prima la individualidad y la responsabilidad; de la fenomenología, que pone el énfasis en la descripción de la experiencia inmediata (en el aquí y ahora) y en la importancia de lo sensitivo (lo corporal); y también del humanismo y algunas filosofías orientales como el taoísmo, del que destaco el principio integrador de las polaridades.
Aclarado este punto, efectivamente puede decirse que narro un viaje, pero un viaje en el que la toma de conciencia o “el darse cuenta” es el propio camino y también el destino último. A medida que caminamos por él nos vamos encontrando, como un regalo, mayor satisfacción y bienestar y se incrementa nuestra libertad, nuestra capacidad de elegir. Como suele decirse, lo que importa no es la meta sino el sendero. El libro en sí muestra un camino, no es el único, hay muchos para alcanzar el mismo objetivo, pero caminar por él ya es decisión de cada uno.
Es interesante la analogía que utilizas para «ilustrar» la trasformación a partir del viaje iniciático del héroe, representados en Ulises, Jasón, Prometeo y otros que encuentran su verdadero yo y que han sido muy utilizados por la psicología clásica ¿En qué se diferencia la utilización mitológica del viaje como escenario de realización con lo que tu expones en Fluir con la vida?
Utilizo el viaje del héroe como metáfora porque el proceso de crecimiento que describo en Fluir con la vida sigue un esquema muy similar: separación, iniciación y retorno. Pero mientras que en la mitología el viaje del héroe es un viaje externo, en el que se enfrenta a un mundo que le depara pruebas, aliados y adversarios exteriores, y por ello su proceso de transformación es indirecto, en mi libro presento un viaje interior, donde uno se encuentra consigo mismo y con sus propias emociones, y por ello el proceso de transformación es directo. Así el héroe pone su mirada fuera, en cambio los lectores de mi libro tendrán que mirar dentro.
Más allá de eso, en gran parte del libro sueles usar términos opuestos para abordar un tema, por ejemplo «del frío del odio al calor de la rabia», «¿Culpable o Inocente?» o «del miedo al coraje» ¿Por qué esa dualidad?
Ello se debe a mi descubrimiento de que cada aspecto contiene a su opuesto, y por tanto puede llevarnos a él, algo que se puede observar con claridad en el símbolo del ying y el yang (aspecto taoísta del que hablaba antes), y que también expone la teoría paradójica del cambio, propia de la terapia Gestalt. De forma muy simple esta teoría viene a decir que cuanto más nos peleamos con alguna parte de nosotros más crece el aspecto rechazado, manteniéndonos en lo mismo, y cuanto más la aceptamos más nos transformamos. Esta dualidad es, desde esta perspectiva, una de las claves del cambio. Y pongo un ejemplo: Cuanto más acepto mi intolerancia más crece mi tolerancia.
¿Cómo se cambia cuando el contexto social que nos rodea es hostil?
El cambio es una decisión personal, que puede tomarse con independencia del entorno que nos rodea, puede ser más fácil tomarla en situaciones favorables pero no siempre es así, a veces las grandes dificultades son las mejores oportunidades para cambiar y crecer.
¿Hasta dónde es capaz de llegar un ser humano que logra sentirse realizado?
Creo que lo importante no es adónde llegar, sino cómo llegamos.
Al escribir un libro y compartir conocimiento (y no ficción como en la narrativa) hay un cierto compromiso moral sobre lo que se dice ¿Se siente algún tipo de responsabilidad al estar ayudando a otros a abrir sus propias puertas?
Para mí en este caso, el de compartir conocimiento, la mayor responsabilidad es transmitir con honestidad y claridad, no generar confusión ni falsas esperanzas.
Una de las cosas que me ha llamado gratamente la atención es que, al final de libro, recomiendas lecturas para, de alguna forma, seguir avanzando en este viaje ¿Por qué lo has hecho? ¿Cómo se te ocurrió la idea?
La idea de recomendar lecturas proviene de mi convicción de que leer siempre viene bien, nos abre la mente, nos descubre diferentes visiones y nos facilita explorar nuevos universos. Recomiendo otras lecturas para que los lectores puedan ampliar sus horizontes y tomar de cada libro aquello que les pueda ser útil.
Por último ¿deseas agregar algo más?
Solo agradecer tus preguntas y tu interés.





Luis
Interesantísimo, trataré de conseguir el libro, saludos y buena suerte!!
Pilar
Gracias Luis, por tu comentario, espero que te guste y te sea útil.