Hay veces que el corazón se indigesta. Algunos dicen que sucede cuando come de más, cuando engulle un bocado tras otro como si fuera a acabarse el mundo. Quizás, si se atragantara, evitaría caer malo. Pero no, sigue comiendo, tragando sin freno. Hasta que entonces estalla y, con el miedo metido en el cuerpo, comienza a dar manotazos de ahogado y a pedir a gritos un S.O.S. que lo rescate de esa ciénaga sentimental. Hace días que el mío cayó enfermo. Él no hace caso a razones y no quiere dar el brazo a torcer, y lo achaca todo a un problema multiorgánico. Dice que la culpa es de la piel, de los ojos y la lengua, que, tras un encuentro efímero con un antiguo rey castellano, se quedaron huérfanos de sensaciones. Cosas de mi corazón. El caso es que sigue con náuseas, cada día peor, y no hay infusión ni tisana que le quite ese revoltijo. Yo me pregunto: ¿y si el remedio fuera la locura, una especie de episodio psicótico breve —o mejor no tanto—, que hiciera que mi piel, mis ojos y mi lengua, alucinaran con ese mentado rey, con su tacto, con su mirada y con sus besos, a ver si así, mi corazón, logra un poco de tregua ante semejante indigestión emocional?
Fernando Mitolo ©
Febrero de 2016





Charlotte
Hola, Fernando: Hace tiempo que te venía echando de menos. Te has hecho esperar pero ha merecido la pena para leer este texto tan bueno, en el que, además de una brillante pluma, asoma tu corazoncito de psicólogo. Un abrazo. Me alegro de verte por aquí
Moebius
Muchas gracias, Ana! Es verdad que hace mucho que no ando por aquí. Aunque debo decirte que el corazón que asoma no es del psicólogo, sino el mío. Y es que así lo tengo desde hace una semana, coladito por un hermoso rey castellano, jejejejeje. A ver si me da un poco de tregua y me deja algo libre mi cabeza para seguir escribiendo. Un besote.
Llamas.J.M.
Muy buena la simbología. ¡Un saludo!
Moebius
Muchas gracias, Llamas J.M. Un abrazo.
Mabel
Muchas veces el corazón se siente enfermo, quiere rectificar, pero duele tanto que esto le perjudica, no podemos pasar su límite, tenemos que controlarnos porque si no lo vamos a pasar mal. Tanto daño perjudica y es en estos momentos cuando la tranquilidad le hace bien. Un abrazo Fernando desde Andalucía y me alegro de que estés con nosotros.
Moebius
Muchas gracias, Mabel, un abrazo para tí!
guardiña
¡ Tremendo relato con una realidad aplastante y que por desgracio conozco. Espero que esa sensaciones sean desterradas al olvido y que tu corazón vuelva a palpitar, sin esas malas influencias que tanto nos perturban y nos anulan y que ese rey sea compasivo contigo. Un abrazo
Moebius
jejejeje, pues si, Guardiña! el tema es que mi corazón palpita y mucho por ese rey!!!!! jejejejej. La que tiene que ser compasiva conmigo es mi mente en realidad!
Un abrazo y gracias por tu voto.
Reaper El Chivo
¡Vecino Moebius, que gusto leer uno de sus escritos, ya se le echaban en falta por la comunidad! Todo un señor relato esta historia de “El corazón indigesto”. Espero leerle pronto de nuevo. Mis felicitaciones, un saludo y mi voto.
Salud y suerte; disfrute del carnaval.
Moebius
Muchas gracias, Reaper…yo tambien espero volver pronto al ritmo en el que estaba. Pero ahi voy…de a cuentagotas. Un abrazo, vecino.
VIMON
Un texto excelente.
Moebius
Muchas gracias, Vicente…un abrazo.