Detrás de cualquier circunstancia

Escrito por
| 112 | 6 Comentarios
Porque la soledad siempre nos tiene reservado un sitio al lado de ella, y nos espera con paciencia, sabiendo que tarde o temprano acabaremos allí, rindiéndole cuentas o pidiéndole perdón. Y es que, vaya. Qué mala forma de conocer el mundo, ésa de irse y ponerse en las manos de cualquiera. Estar con la inocencia a flor de piel y que nadie sepa valorarlo. Mira, mira a través de la ventana, o abre la puerta, a ver si tienes suerte en no encontrar una sola persona que no tenga dobles intenciones. Llevo más de media vida descubriendo el lado menos agradable de la gente y aún no sé si esto es un don o una maldición, pero me jode y todo aquello me parece innecesario. ¿Por qué el afán de abrir los ojos antes de tiempo? Y entonces crecí a una velocidad vertiginosa. Cuando niño ya pensaba como adulto, y aquellos pensamientos no eran cosa bonita; perdí el gusto de los detalles y me centré en crear una barrera lo suficientemente alta como para que, al verla, a cualquiera se le quite las ganas de surcarla. Con el tiempo entendí que los golpes no sólo te moldean, también te hacen desear ser como los demás. Porque saber demasiado es otra deficiencia y sentir más de la cuenta debería estar penado. Y la gente allá afuera, con la ignorancia intacta, sonriendo más que tú bajo la lluvia (tu lluvia), viéndote como un bicho raro entre ellos. Ni siquiera pensar en el amor es factible. Cansándote, en lugar de despejarte vuelves al encierro de siempre. Y está ahí, la soledad, para demostrarte por enésima vez que ella viene siempre, sin importar el tiempo que pase o lo que hagas, detrás de cualquier circunstancia.

 

Comentarios

  1. Bheltane

    9 marzo, 2016

    Esa soledad que todos en algún momento perseguimos y que sin embargo cuando la alcanzamos nos agobia, excelente relato, mi voto.

  2. Noemí Hernández Muñoz

    9 marzo, 2016

    Una reflexión muy acertada. Las dobles intenciones están en todas partes. No se puede tener un espíritu inocente en este mundo. Y la gran consecuencia de todo esto es la soledad. Al menos, tenemos la literatura, una forma de no estar nunca solo. Mi voto y un abrazo, amigo de letras.

  3. Mabel

    9 marzo, 2016

    Muchas veces a la soledad buscamos,
    esa que no encuentras fácilmente,
    aunque en el tiempo que pasamos,
    está en el lugar donde merece.
    Hay soledades profundas,
    que nos entristecen,
    pero ese miedo que tenemos,
    muchas veces está ausente.

    Un abrazo y mi voto desde Andalucía

  4. veteporlasombra

    10 marzo, 2016

    No sé si seré un poco suicida, pero me gustan estas historias de tono melancólico y triste. Como el olor de las aceras húmedas de una ciudad gris. Y disfrutar de la soledad a pequeños sorbos. Sí, saboreé bien tu historia..

  5. Jose_Lobo

    15 marzo, 2016

    Sonrisas hipócritas que se detectan y observan perfectamente desde las soledades. Un perfecto estado a mi juicio para percatarse del borreguismo establecido y el proceder de la falsedad humana. Excelente. Mi voto.

  6. Txiki

    18 marzo, 2016

    No es tan desagradable cuando se aprende a vivir con ella.

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas