Sentada en uno de los bancos del parque, Emyli lloraba desconsoladamente, ella sabía que esto no debió haber sucedido pero fue inevitable, tan pronto como pasaron las cosas ya no hubo marcha atrás.
Él se veía muy apuesto y al mismo tiempo la encontraba atractiva a ella, unos vaivenes de miradas y gestos fueron suficientes para que ambos se dejaran llevar por la pasión.
Fue una noche bella a decir verdad, o eso almenos es lo que relató Emyli, pero tan pronto como el fuego y la pasión se apagaron todo llegó a su fin, es claro que sólo se acaban de conocer, unos adolescentes que aún tienen una vida por delante, esto apenas es un pequeño desliz.
Emily quedó tan ”hechizada” por ese joven que ahora que se ha ido no encuentra consuelo, ella lo tiene todo pero ha decidido aferrarse por ese chico que sólo se aprovechó de ella como una criatura inocente.



Mabel
Hay que armarse de valor para superarlo. Un abrazo Gisel y mi voto desde Andalucía