La morena del Campo Domingo

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La morena que vi en el campo Domingo, atrajo otras miradas… La de la luz, que apaga a un millón de voces, con la belleza de sus días recostada en la tierra, donde germinara la ilusión de un nuevo atardecer, al lado de la voluntad inquebrantable que yace unida a la madera única del roble…que siendo testigo indiscutido; limpia ese ciclo eterno que varia en cada estación…
Un día a la vez… esa morena arisca de sentimientos, sueña con ser la brisa arremolinando caricias en vano, curando el cielo discontinuo… de esperanzas y favores escritos en cada estela de luna que apenas alumbra…
La dulce morena desea poder ser también esa luna, que adora ser el centro de la noche… Minando dolores… Sacando a relucir estrellas… “Blancas gemas sin nombre o precio”, que a cambio de contemplarlas, le concederá su deseo a “La Morena del Campo”, que nunca falta a su encuentro.
contoneando sus caderas por la plantación de café… Embelesada por la oscura bruma de la mañana, es la primera en llegar a trabajar; mostrando su sonrisa avasallante de comenzar un nuevo día…

… Ardiendo a su paso, la vista inquieta de los rayos efervescentes del sol… Invita a soñar a los inconfesables seguidores de su encanto hipnótico, con un futuro con ella. Pero ignorando que esa picara morena solo espera a su amor por volver…
Ese amor de su infancia…”Que sabia a vainilla, derramando agridulces notas de lavanda en su rostro ovalado de niña pequeña; despertando melodías por terminar… en su presencia…”
Interrumpió su sueño la distancia. Una ciudad nueva que los separaría del barullo inconfundible de la naturaleza, concurrida de alegrías e inocencia que jamas los volvería a encontrar. No allí.
“El Chico de la Casa Grande” era un misterio para “La Morena del Campo” desde el día en que lo conoció. Aun lo era cuando descubría las pasiones y debilidades de el. Contrariamente de ella; pues su única pasión y debilidad no eran un misterio… El fue todo eso, todavía lo seguía siendo.
Encandilada frente a una vela, pedía todas las noches el regreso de aquel chico que había marcado su destino.
“CON EL O CON NADIE”_no era tan difícil_. Pero al tiempo le gustaba jugar con su infinito anhelo… ¿Por que aun no volvía por ella?
__ “Si La Morena no olvida su deseo, morirá sola en su recuerdo… anhelandolo en cada momento del día, hasta agonizar, dejándose morir” _decían por los alrededores.
La gente que la conocía se preocupaba por su espera desigual. Muchos sabían que “El Chico de la Casa Grande” había hecho su vida lejos, su familia…
Pero nadie se atrevía a romper su ilusión. Después de todo… La Morena, vivía gracias a el. Le daba fuerzas… Y su entusiasmo y alegría los contagiaba a todos ellos… y no querían perderla…Ella les daba alegría, esperanza… Algo por que vivir.
“Sin saberlo nunca, ella seguirá ilusionada. Seguirá siendo La Morena Soñadora que da sueños e ilusiones a cada paso… Seguirá siendo la eterna y siempre Morena del Campo Domingo. La que nunca perderá la fe por volver a ver a su eterno amor”.

Comentarios

  1. Imagen de perfil de Mabel

    Mabel

    18 mayo, 2016

    Muy buen Cuento. Un abrazo y mi voto desde Andalucía

  2. Imagen de perfil de Elsa Eithne

    Elsa Eithne

    22 mayo, 2016

    Muy bonito cuento; una bella combinación entre narrativa y exquisita redacción. Un saludo.

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